Ahorre en impuestos aunque no detalle deducciones
Un error muy extendido a la hora de presentar la declaración de impuestos es pensar que, si se opta por la deducción estándar en lugar de detallar las deducciones, quedan pocas oportunidades adicionales para reducir la factura fiscal. Por fortuna, con frecuencia esto no es cierto.
Quién suele detallar sus deducciones
Antes de analizar los beneficios disponibles para quienes usan la deducción estándar, conviene revisar cada año la situación personal para determinar si detallar las deducciones podría generar un ahorro mayor.
Quienes son propietarios de una vivienda ya pueden tener una buena razón para hacerlo, ya que los intereses hipotecarios y los impuestos sobre la propiedad pueden sumar deducciones considerables. Además, con el reciente aumento del límite de la deducción por impuestos estatales y locales (SALT), que pasó de 10,000 a 40,400 dólares (20,200 dólares para contribuyentes casados que presentan la declaración por separado) para 2026, detallar las deducciones puede resultar ahora más ventajoso que en años anteriores.
Incluso si usted ha utilizado la deducción estándar durante años, vale la pena volver a evaluar su caso antes de presentar su próxima declaración.
Qué oportunidades están disponibles
¿Qué opciones existen para reducir los ingresos sujetos a impuestos si se reclama la deducción estándar? Estos son algunos de los beneficios fiscales más comunes para los que usted podría calificar:
- Contribuciones a una cuenta IRA, de hasta 7,500 dólares (8,600 dólares si tiene 50 años o más).
- Intereses de préstamos estudiantiles, hasta 2,500 dólares.
- Deducción de 350 dólares para gastos de educadores, frente a los 300 dólares de 2025.
- Donaciones caritativas deducibles antes del cálculo del ingreso bruto ajustado, de 1,000 dólares (2,000 dólares para declaraciones conjuntas).
- Pensión alimenticia pagada, en el caso de sentencias de divorcio anteriores a 2019.
- Contribuciones a cuentas de ahorros para gastos médicos (HSA), si usted califica.
- Primas de seguro médico para trabajadores por cuenta propia.
- La mitad del impuesto de trabajo por cuenta propia.
- Diversos beneficios ofrecidos por empleadores, como seguro médico, cuidado de la visión, aportaciones equivalentes a las HSA y contribuciones a planes de jubilación, entre otros.
- Numerosos incentivos educativos, como los intereses de bonos de ahorro, las cuentas Coverdell, el Crédito de Oportunidad Estadounidense y el Crédito de Aprendizaje Vitalicio.
- Múltiples créditos tributarios, entre ellos el Crédito por Ingreso del Trabajo, el Crédito por Cuidado de Dependientes, el Crédito Tributario por Hijos, el Crédito por Ahorros para la Jubilación y el Crédito para Personas Mayores.
Aunque muchos de estos beneficios están sujetos a límites de ingresos, el ahorro puede ser significativo para quienes califican. Además, esta lista dista mucho de ser exhaustiva.
Una revisión individual marca la diferencia
La clave está en examinar con detenimiento la situación fiscal de cada persona antes de asumir que estas oportunidades solo están disponibles para otros. Muchos contribuyentes se sorprenden al descubrir cuántos beneficios tributarios tienen a su alcance, incluso cuando reclaman la deducción estándar.
Se recomienda a los contribuyentes consultar con un profesional de impuestos para evaluar qué beneficios les corresponden y si detallar las deducciones o usar la deducción estándar les resulta más conveniente.
