Astrologia Horaria: ¿Qué es? ¿Cómo funciona?

Astrologia

La astrología horaria es la más adivinatoria de las técnicas astrológicas. Es muy eficaz para responder asuntos específicos importantes o preguntas que nos preocupen, por enrevesadas que parezcan. Sin embargo, no responde ni caprichos ni ocurrencias del momento.

¿Cómo funciona la astrología horaria? Basta con levantar un horóscopo al proponer la pregunta al astrólogo. El horóscopo de una carta horaria es igual al de una carta natal, varía solo la técnica de interpretación, que por cierto es sencilla y nos muestra cómo evolucionará la cuestión.

La astrología horaria es una rama antigua de la astrología horoscópica en la que un astrólogo intenta responder una pregunta construyendo un horóscopo para el momento exacto en que el astrólogo recibió y entendió la pregunta.

La respuesta a la pregunta horaria puede ser un simple si o no, pero por lo general es más compleja y comprende, por ejemplo, los motivos del interrogador, los motivos de otras personas involucradas en el asunto y las opciones disponibles para ellos.

Los descubrimientos modernos sobre la verdadera naturaleza de los objetos celestes han socavado la base teórica de la influencia astrológica en la vida diaria, y la investigación científica empírica ha demostrado que las predicciones y recomendaciones basadas en estos sistemas no son precisas. La astrología en general se considera una pseudociencia.

El primer paso de la interpretación es ubicar la casa correspondiente a la pregunta. El significado de las casas es muy parecido al de una carta natal. La casa 1 (ascendente) indica la persona que hace la pregunta, y si quiere vender, comprar, firmar, emparejarse, separarse, etc. Es la persona que parte como origen de la compra/venta o de la relación.

La casa 2 indica el dinero que tiene disponible o el sueldo de la persona de la primera casa.

La casa 3 se refiere a preguntas acerca de hermanos y vecinos; contratos, escritos, correspondencia, emails, chats, mensajes, notas; autos, vehículos y viajes cortos; estudios (que no conduzcan a ninguna licencia ni sean de tipo superior), artículos y posts (no libros ni publicaciones oficiales).

Es una pregunta de la casa 4 cuando tiene que ver con terrenos y propiedades tanto de uso particular como pisos, apartamentos, chalets, casas, villas o mansiones, o bien de uso comercial como hoteles, oficinas, almacenes, tiendas, etc. Corresponden a esta casa también las preguntas sobre el padre, la familia, la vida familiar dentro de casa. Además, en una carta horaria esta casa indica cómo terminará el asunto o cómo será el final.

Es un asunto de la casa 5 si la pregunta está relacionada con algo de juego, diversión y creatividad; especulación, inversiones de riesgo o dinero obtenido por venta de casas o propiedades; aventuras de todo tipo, incluyendo amorosas o inicio de romances; hijos.

Si es un tema laboral o de trabajo, de salud o de inicio de enfermedad, de inquilinos o de animales domésticos pequeños, y enemigos declarados, se trata de un asunto de la casa 6.

Sí, por el contrario, es un tema de pareja ya consolidada (matrimonio o pareja de hecho), o de socios, la casa 7 indica esa persona. Si es una venta, la casa 7 indica a quién irá a parar lo que está en venta.

La preguntas de la casa 8 giran en torno a herencias, impuestos, dinero de la pareja  o de socios, dinero del que compra (el dinero del que recibe la transacción); tradicionalmente es la casa de la “muerte”, lo cual se interpreta hoy día como “cortar por lo sano”, terminar, eliminar, amputar, cortar una parte, o simplemente poner fin; es en esta casa cuando las enfermedades se tornan crónicas y graves.

Es una pregunta de la casa 9 si el tema es viajes largos, estudios universitarios (carreras, masters, doctorados, posgrados), publicaciones oficiales, libros, licencias de todo tipo, iglesias, religión, filosofía e ideologías, así como ministros religiosos.

Si es un tema de carrera profesional, empresas y negocios, socios accionistas, dirigentes y personas de poder, o acerca de la madre, es una pregunta de la casa 10.

Es un asunto de la casa 11 si la pregunta trata sobre amigos o fraternidades sin ánimo de lucro, sobre dinero de la empresa o del negocio.

La casa 12 es para preguntas que tengan que ver con hospitales y hospitalización, asilos, cárceles, retiros espirituales, aislarse del mundo; también pérdidas, enemigos ocultos y asuntos que conducen a un despertar espiritual, en otras palabras, una bajada de karma en forma de pérdida, engaño, robo, hospitalización, perdida de libertad, confinamiento, encarcelamiento, responsabilidad con familiares hospitalizados o en asilos, etc.

Una vez situada la casa de la pregunta, el segundo paso es localizar el planeta (o planetas) que rigen el signo de dicha casa. Ese planeta será el regente, significador o indicador de la pregunta. Aries está regido por Marte, Tauro por Venus, Géminis por Mercurio, Cáncer por la Luna, Leo por el Sol, Virgo por Mercurio, Libra por Venus, Escorpio por Marte (Plutón también). Sagitario por Júpiter, Capricornio por Saturno, Acuario por Saturno (Urano también) y Piscis por Júpiter (Neptuno también).

El tercer paso es analizar el estado del planeta indicador de la pregunta. Si está exaltado, en su domicilio o en su triplicidad es un indicador positivo; en cambio sí está en detrimento, caída, combusto (conjunto al sol) o retrógrado, es un indicador negativo.

El cuarto paso es analizar la casa donde se encuentra el significador de la pregunta. Una casa angular (1, 4, 7 y 10) le da fuerza o nuevo impulso, por el contrario una casa cadente (3, 6, 9 y 12) lo debilita.

El quinto paso es ver los aspectos que recibe el significador. Saturno y Marte se consideran maléficos para la pregunta, mientras que Venus y Júpiter, benéficos. El último aspecto que ha recibido y el planeta del cual lo recibe nos indica el último acontecimiento (de dónde venimos), y el siguiente aspecto que recibirá, así como la naturaleza del planeta y su ubicación nos indica lo que ocurrirá después (a dónde vamos).

Para tener noción del tiempo y la rapidez en que se resolverá la cuestión, cuando el significador está en signo cardinal es un asunto de días, en un signo fijo meses, y en un signo mutable dependerá de terceras personas y pueden pasar incluso años. Si el signo donde está el indicador es de fuego, suele ser rápido en actuar, sin miedo y directo, no necesita pensarlo demasiado ni meditarlo; los signos de aire en cambio lo piensan, analizan, comparan, recaban información, investigan, dudan y se ponen nerviosos antes de actuar, hasta que no tienen la razón clara; los signos de agua son miedosos y necesitan apoyo, pero cuando lo tienen “arrasan”, son pura energía y de paso cambian varias cosas que tenían pendientes porque antes no se atrevían.

Según el tipo de pregunta es muy útil consultar también con el significador astrológico de la pregunta, por ejemplo, en un asunto de dinero revisar Venus, y Júpiter si es mucho dinero, o Plutón si se trata de una fortuna. Para asuntos amorosos revisar Marte y Venus, para contratos, viajes cortos y escritos mirar Mercurio, etc.

La Luna es cosignificadora de la carta horaria. Si está a principios del signo (antes del grado 4) la cuestión es todavía muy embrionaria y se está gestando. Si está al final del signo (más allá del grado 27) ya es tarde, el asunto ha dado lo que tenía que dar de sí, ya ha ocurrido casi todo lo que tenía que pasar y se tendría que haber actuado antes. Por lo demás, se aplica a la Luna la técnica de los últimos aspectos que recibe: el aspecto anterior y el siguiente aspecto nos indican de dónde venimos y a dónde nos dirigimos.

La conclusión es que una vez aprendida la técnica de interpretación de la astrología horaria, es de tal utilidad que incluso nosotros los astrólogos no dejamos de usar, siquiera para uso personal. En mi caso, antes de comprar coches, casas, matricularme de cursos, etc., reviso la carta horaria para ver cuál sería el resultado y si me conviene o no.

Más Allá De Las Limitantes De La Astrología Horaria.

La tarea empieza por darle vida, sentir, vivir, personalizar, animar y hasta colocarnos el traje o vestimenta que suelen usar cada uno de los diferentes elementos o componentes que dentro del esquema o Carta Natal existen, y sin importar su número, la tarea terminará justo en el momento en que seamos nosotros mismos cada uno de esos pequeños símbolos.

Habrá entonces que prepararnos muy bien para ser esos actores con la capacidad expresa de reflejar las emociones y sentimientos que le son propios a todos y cada uno de los grafismos astrológicos. Hablar, pensar y actuar como cada uno de ellos ha de ser nuestra consigna.

No es una propuesta, la idea de una astrología netamente espiritual plagada de dogmas, recetas y rituales; simplemente, lo que intento es que entendamos que para que nuestra Astrología sea apta para orientar a seres humanos de carne y hueso, emociones y alma, debemos en primer lugar humanizarla y vivirla a partir del día de hoy como un concepto social o incluso como algo muy familiar.

Todo empieza en el justo momento en que podamos entender, vivir y sentir la Carta en sus diferentes símbolos, significados, opciones y posibilidades, para entonces sí transformar sensaciones, emociones e imágenes en un sencillo lenguaje que nuestro interlocutor pueda entender. Solo así, será algo más fácil, más familiar y más vivible.

Aceptemos que la Astrología en sus diferentes modalidades nos sirve para entender y clarificar situaciones, y para entonces, tomar la más acertada de las decisiones será tan fácil como respirar. Respuestas claras para nuestros interrogantes es lo que solemos buscar a través de las Cartas, pues información en primera instancia es lo que se nos puede ofrecer, luego adaptarla a nuestra condición y exigencia de vida es lo acertado, y para entonces, saber obrar con sabiduría será la constante propia del ser humano que desea asegurarse un mejor futuro.

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