¿Qué es el ascendente?

Astrologia

Seguramente llevas toda tu vida leyendo a diario o semanalmente tu horóscopo en busca de respuestas, o por el simple hecho de darle un poco de emoción a tu vida intentando comprender cómo se desarrollarán cada una de las predicciones que allí nos dice. Pero suele suceder que no nos conformamos con esto pues la información suele ser bastante concreta. Sin embargo, si deseas añadirle un poco más de incertidumbre a tu futuro próximo, entonces deberías también leer tu ascendente ya que te brindará más pistas sobre ti mismo.

Seguramente has escuchado este término antes pero no le diste tanta importancia, o tal vez sepas un poco al respecto pero decidiste no adentrarte tanto en el mundo de la astrología porque simplemente no es lo tuyo; así que a continuación te explicaré un poco de qué va.

En un artículo anterior les expliqué lo que eran las casas astrológicas, y le hago mención porque precisamente en ese tema es muy relevante el ascendente. Quiénes lo hayan leído podrán recordar que se trata de uno de los puntos que conforma la línea horizontal que divide nuestra carta natal o carta astral a la mitad; punto que también representa la Primera Casa astrológica y que por ende tiene como opuesto a la Séptima Casa. Así que, en resumidas cuentas, esto solo nos deja saber que nuestro ascendente se trata del signo o punto del zodiaco que salía por el horizonte justo al momento exacto de nuestro nacimiento. 

Calcular el ascendente puede resultar un poco complicado para quienes no tengan tantos conocimientos sobre astrología, por lo que existen varios sitios en internet –aunque pueden no ser tan confiables– para hacerlo de manera rápida solo ingresando tus datos. Pero si nos vamos a la verdadera práctica, básicamente lo que hace el astrólogo es pedir la fecha, hora y lugar de nacimiento lo más preciso posible y, a partir de allí hacer cálculos mediante expresiones trigonométricas. La manera más sencilla suele  ser sumando o restando 15° por hora al signo solar de acuerdo con los datos proporcionados. Pero como ya dije, esto es más complicado de lo que parece, pues dependerá de la exactitud de los datos y ciertas variaciones en cuanto a latitud y algunas excepciones a la regla.

Ahora seguro te estás preguntando en qué consiste esa información que te brinda el ascendente. Bueno, si nuestro signo solar representa nuestra esencia y personalidad, el ascendente es lo exterior, la cara que mostramos al mundo y que también dice mucho de nosotros. Representa la manera cómo nos mostramos ante los demás, la apariencia física y la conducta aprendida; y también, al tratarse de la primera casa, se relaciona mucho con los comienzos de proyectos y nuestros primeros años de vida. Suele ser el signo más notable en la niñez y adolescencia, pero queda en segundo plano en adultez cediéndole el puesto al signo solar.

Aunque sean muy diferentes, hay que estar muy pendientes tanto del ascendente como el signo solar, porque así como pueden complementarse, pueden repelerse generando contradicciones en nuestra manera de pensar y de actuar, por lo que conocer cada uno nos permitirá entendernos a nosotros mismos de la mejor manera posible.