Luis Suárez ahora será del Atlético de Madrid

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El Barcelona y el Atlético de Madrid alcanzaron este martes un principio de acuerdo para que Luis Suárez acabe convirtiéndose en jugador colchonero, aunque para ello la entidad azulgrana solicita un pago en variables para que la operación no se solvente únicamente con la carta de libertad del uruguayo.

Así lo ha confirmado a EFE una fuente de la entidad azulgrana. En cualquier caso la operación está a expensas de una serie de detalles aún y «no está cerrada ni mucho menos», según la misma versión.

Después de que el Barcelona se negara a facilitar la salida de Suárez a un rival de primer nivel, sin mediar traspaso y además pagando la mitad de la ficha para liberar el compromiso, una reunión entre los abogados del jugador y representantes del club catalán ha desencallado algo la situación esta noche.

Ahora todo pasa por alcanzar un acuerdo entre los dos clubes que se está gestando, una operación sin un traspaso fijo, pero con «variables factibles» para el club azulgrana.

Josep Maria Bartomeu, presidente del Barça, acudió en primera persona esta tarde a la reunión que el club azulgrana había programado con los abogados de Luis Suárez para intentar resolver la salida del jugador, que tenía un acuerdo con el Atlético de Madrid pero que había sido bloqueado por el máximo dirigente de la entidad culé, que no quería pagar la mitad de la ficha de un jugador que va a ser rival directo en las tres competiciones la temporada que viene.

Según pudo saber el portal deportivo AS, el Barça le estaba pidiendo al Atlético de Madrid 10 millones de euros por el traspaso. Los rojiblancos no querían pagar un euro por él. El acuerdo con Suárez era si llega con la carta de libertad y por si el Barça no le daba luz verde, Cavani está en la recámara.

Suárez había dado el visto bueno a renunciar al 50 por ciento de su salario a cambio de que el Barça, que le había comunicado que no contaba con él, le diese la carta de libertad. Pero Bartomeu, que había ‘vetado’ una serie de clubes, se echó atrás cuando alguien de la directiva le insinuó que no podía darle la carta de libertad al jugador y encima pagarle siete millones de euros mientras metía goles con el Atlético. Fuentes del Barcelona veían difícil «desbloquear» la situación, pero finalmente pudo resolverse.