Yulimar Rojas hacia los 16 metros

Deportes

Superar el récord mundial de salto triple, en poder de la ucraniana Inessa Kravets, es el sueño de la atleta venezolana

Nacida para saltar

La caraqueña Yulimar, nacida el 21 de octubre de 1995, surgida como un huracán, desplazó de un tirón a quienes habían sido los nombres legendarios del atletismo femenino venezolano:  Gisela Vidal, Lucía Vaamonde, Elsa Antúnez.

Y no podía ser de otra manera, porque aún cuando tuvo una transitoria pasantía por el volibol, toda su carrera la ha cumplido en el salto en todas sus especialidades, largo, alto, triple. En los tres estilos ha logrado marcas excepcionales para una venezolana

Desde muy niña

Medallista olímpica bi campeona mundial en pista cubierta, tricampeona mundial en pista cubierta larga, dos veces campeona mundial al aire libre en la especialidad de salto triple y múltiples veces medallista panamericana, bolivariana y sudamericana no son productos de la casualidad

A los 15 años participa en los XVIII Juegos Nacionales en el Estado Lara, ganando la prueba de salto alto con 1.70 metros. Su primer éxito lo consiguió en el Campeonato Sudamericano Juvenil de Atletismo 2011, donde ganó el salto alto, con 1.78 metros.

En los XVI Juegos Nacionales Estudiantiles de 2012, gana los 100 metros con vallas, haciendo un tiempo de 14.81 segundos.

En el 2013 participó en el Grand Prix Ximena Restrepo, ganando oro en salto alto, con una altura de 1.76 metros . Ese mismo año mejoró su marca personal de 1,87 mts con un salto en Barquisimeto, lo cual fue un récord sudamericano juvenil. Dos medallas de plata internacionales llegaron ese año en el Campeonato Panamericano Juvenil de Atletismo 2013, y los Juegos Bolivarianos, donde fue segunda contra Kashani Ríos. También compitió en el salto de longitud en este último caso, la colocación de la sexta. La mejora en su nuevo evento, que tuvo un mejor tiempo de 6,23 m (20 pies) en 51/4 en salto largo de ese año.

Yulimar Rojas se estableció como la mejor de su país en saltos en el Campeonato de Venezuela de 2015, con el establecimiento del registro nacional de 6,57 m (21 pies) y 61/2 de 14.17 m (46 pies) de 53/4 para ganar los eventos de longitud y triple salto. A los diecinueve años de edad, ganó el título continental de triple salto en el Campeonato Sudamericano de Atletismo de 2015, ganando el oro en su debut en la competición.

El 14 de agosto de 2016 obtuvo la medalla de plata en triple salto en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro,5 con marca de 14.98 metros, para ubicarse detrás de la colombiana Caterine Ibargüen, quien se hizo con el oro luego de un salto sobre los 15.17 metros, con el cual batió su récord personal.

El 7 de agosto del 2017 gana su primer campeonato mundial al aire libre venciendo en un duelo épico a Ibargüen, bicampeona mundial y vigente campeona olímpica, y convirtiéndose en la primera atleta venezolana de la historia en conseguir una medalla de oro en dicho certamen. En su quinto intento, Rojas saltó hasta los 14,91 metros, solo 2 centímetros por encima de la colombiana, quien en sus últimos dos saltos fue incapaz de pasar esta marca, conformándose con la medalla de plata y perdiendo la oportunidad de ganar su tercer oro consecutivo tras los logrados en Moscú 2013 y Pekín 2015.

El 9 de agosto de 2019 obtiene la medalla de oro de triple salto en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 alcanzando una distancia de 15.11 metros, rompiendo el récord anterior de 14.92 metros logrado por Ibargüen y su marca personal de 15.06 metros.14 Unas semanas después, en un mitin celebrado en Andújar (España), consiguió un salto de 15.41 metros, segunda mejor marca mundial de todos los tiempos.15 Un mes más tarde consiguió casi repetir su marca en el Campeonato Mundial de Doha, lo que le reportó una nueva medalla de oro.

La rivalidad con Catherine Ibargüen

Es un privilegio para  Suramérica que la rivalidad en el salto triple se haya centrado entre la venezolana Yulimar Rojas y la colombiana Catherine Ibargüen, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Brasil

Cada torneo, toda competencia es un reto particular de las dos gra grandes atletas. La última ocasión de ese choque personal fue en el mundial de Doha, en el que la colombiana Yulimar ganó el oro y Catherine fue medalla de bronce por haber tenido una lesión de la cual no pudo reponerse totalmente.

La batalla entre ellas evidentemente tendrá mucho escenario.

“Catherine es una guerrera, dice Yulimar;  es una guerrera en la pista, es ese corazón colombiano que saca la casta y sale a relucir, ella me ayudado a crecer a yo mejorarme cada día y eso se lo agradezco”.

Tras los 16 metros

No se siente satisfecha de lo conseguido hasta ahora, 15, 37 en Qatar, o superar la marca mundial la ucraniana Inessa Kravets, 15, 50

Rojas expresó que “El trabajo que vengo haciendo va en crecimiento, tengo 23 años y siento que apenas está comenzando mi carrera. Cada año será distinto para mí y seguiré esforzándome para ser una Yulimar que siga rompiendo récords”.

Mi sueño es ser la primera mujer que centímetro a centímetro sobrepase los 16 metros en el salto triple.

En cuanto a los próximos juegos olímpicos a celebrarse  el año que viene en Japón la venezolana  expresó que “disfrutará de sus vacaciones y luego se concentrará en Tokio 2020 para subir el nivel pero que no descuidará las competiciones previas a la cita olímpica y anheló colgarme la medalla de oro en los JJOO”.

“Me gustaría establecer el récord mundial y llevarme el oro en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Esta competencia es mi principal meta para el año entrante”.

Con apenas 23 años considera que su actual enfoque “profesional” en las competencias, le insuflan confianza para seguir obteniendo cetros como el reciente Mundial de Atletismo en Doha, Catar, donde registró 15,37 metros: “Aunque vinieron las mejores del mundo estaba tranquila. Siempre había un poco de presión, pero estaba relajada porque estaba teniendo un año súper, súper bonito con buenas marcas y muy estable sobre los 15 metros, lo que me daba mucha confianza”.

Lejos pero cerca de Venezuela

“El haberme ido a España y tener a Iván Pedroso como mi entrenador, le dio otro enfoque a mi carrera. Era acostumbrarme a estar lejos de mi familia y dedicarme a entrenar con pasión. Ha sacrificado mucho, pero estoy muy contenta con los resultados”.

Piensa que por lesiones o por bajones “el ser humano no debe decaer. Debe trabajar en base a sus errores y obstáculos. Se debe ver la vida con más fuerza y seguir luchando. Prueba de ello fue esta medalla mundial, que es preámbulo de lo que va a ser Tokio el año que viene. Desde que conseguí la plata en Río de Janeiro, ya tenía en mente que para Tokio asistiría como una de las favoritas para el oro. Y esto me motiva más a luchar y trabajar. Quiero ganar porque deseo que mi gente esté orgullosa y diga ‘Yo soy venezolana’. Quiero darle satisfacciones a mi país”.

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