Se acabó la invasión rusa a la heroica Ucrania

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Todo el esfuerzo se pondrá ahora “en la liberación del Donbás”, afirmó el subjefe del Estado Mayor

Al parecer la invasión de Ucrania, la rendición de su ejército y la captura del presidente, Volodymyr Zelensky, parecen cosas del pasado, y el ejército ruso se limitará a tareas menores en el sitiado país

Así lo dijo en rueda de prensa el Sub Jefe del Estado Mayor, general Serguéi Rudskoi.

«Se han completado con éxito las tareas principales de la primera etapa de la operación en Ucrania. El potencial de combate de las tropas ucranianas se ha reducido significativamente. Esto nos permite centrar todos nuestros esfuerzos en lograr el objetivo principal: la liberación de Donbass».

Según sus palabras, «antes del inicio de la operación especial en Ucrania, se consideraron dos escenarios de acción: limitarnos solo al territorio de las repúblicas populares -autoproclamadas- de Donetsk y Lugansk o llevar a cabo la desmilitarización y desnazificación en todo el país». «Como resultado, se eligió el segundo escenario», añadió el general ruso, que además es jefe adjunto del Alto Estado Mayor, y explicó que tal decisión se adoptó porque, de haber limitado la ofensiva solamente a Donbass, «nos hubiésemos enfrentado a la constante reposición del grupo de fuerzas por parte de la tropas ucranianas». Sin embargo, ahora, informó Rudskói, después de que «el potencial de combate del Ejército ucraniano se haya reducido significativamente», se ha hecho posible acometer la «liberación» de la parte este de Ucrania.

Ciudades «sitiadas»

No descartan tomar algunas ciudades

El general ruso, no obstante, advirtió que, pese al cambio de estrategia, «no se puede descartar» que el Ejército ruso se lance a la toma de ciudades como Kiev, Járkov, Chernígov, Sumy o Mikolaiv, que están, según afirmó, «sitiadas». Rudskói dijo que el objetivo ahora consiste en «mantener inmovilizadas a las tropas ucranianas para evitar que refuercen sus efectivos en Donbass, hasta la completa liberación de Donetsk y Lugansk».

Manifestó además que Jersón y la mayor parte de la región de Zaporiyia «están bajo el control total de las Fuerzas Armadas rusas». Para ilustrar la supuesta debilidad del Ejército de Kiev, Rudskói subrayó que «las pérdidas de la tropas ucranianas ascienden a unos 30.000 efectivos, de los cuales 14.000 murieron», añadiendo que tales bajas son muy superiores a las sufridas por las tropas rusas, que cifró en 1.351 muertos y 3.825 heridos desde el 24 de febrero, cuando fue lanzada la invasión. Kiev, no obstante, habla de 16.100 militares rusos caídos en combate.

Los rusos no dicen toda la verdad

Según el asesor de la Presidencia ucraniana, Oleksiy Arestóvich, de los 12.000 soldados rusos presentes en los alrededores de Kiev, 3.000 se habían rendido y 4.000 han quedado embolsados. El alcalde de Borispil, Vladímir Borisenko, por su parte, sostiene que el Ejército ucraniano ha conseguido recuperar la localidad de Lukianovka.

Informaciones del Pentágono aseguran que las tropas rusas han perdido ya parte de la ciudad de Jersón, en donde estarían teniendo lugar combates con las fuerzas de Kiev. Mientras, el Ministerio de Defensa británico confirmaba ayer que Kiev ha recuperado 35 kilómetros al este de la capital en varios contraataques.