Primeras fotografías de Tino Soriano para National Geographic se destruyeron en el 11S

Fotografía

“Tus fotografías no existen, el camión de Federal Express estaba aparcado debajo de las Torres Gemelas a las 8:45 del día 11 de septiembre en Nueva York”. Esto es lo que le comunicaron a Tino Soriano, uno de los grandes nombres de la fotografía, desde National Geographic. Sus primeras imágenes para esta prestigiosa revista se habían destruido en los ataques terroristas del 11S.

La obra del español se ha focalizado en los viajes y el fotoperiodismo, especialmente en el mundo de la medicina. Desde pequeño soñaba con viajar cuando veía la colección de National Geographic a la que estaba suscrito su padrino Faustino.

En sus inicios se ganaba la vida haciendo reportajes centrados en la medicina, pero su sueño seguía siendo trabajar algún día para la revista. Tenía claro que quería dedicarse a la fotografía de viajes y aprovechaba los veranos para auto encargarse reportajes: “Lo que hacía era imaginarme que alguien me había encargado un reportaje y hacerlo como si realmente me lo hubieran encargado”, explica el fotógrafo en ‘Detrás del instante’.

Ganar el concurso Fotopress con el lago de Banyoles supuso un salto en su carrera y a partir de allí empezó a viajar por el mundo. Trabajó para Ronda Iberia, Geo, Altair o Viajar. Su experiencia en numerosos países hizo que escribiera el primer libro de fotografía de viajes producido en España.

Con su experiencia en la fotografía, Tino Soriano propuso su trabajo a National Geographic pero no lo consiguió: “Me contestan que el tipo de fotógrafo que buscan no es tan fotoperiodístico sino que están buscando un fotógrafo también que sea capaz de mostrar las cualidades intangibles de los lugares a las personas.”

Después de ganar el primer premio del World Press Photo en la categoría Arte con una foto de la Mona Lisa “caminando”, tenía esperanzas de que le llamaran de National Geographic. No fue hasta un año y medio después, el 12 de abril de 2001, cuando recibió un correo electrónico de Charles Kogod, el director de fotografía de la división de libros que le dijo: “Hola, Tino he visto tu web, me parece estupenda, podría tener un encargo para ti, ¿todavía estás interesado en trabajar para National Geographic?”

“Me dieron el encargo más difícil que le pueden dar a un fotógrafo: fotografiar a los ricos.” explica Tino Soriano. Tuvo que fotografiar el tren más caro del mundo en el norte, en Escocia, y el tren más lujoso del mundo del sur, en Sudáfrica. “La presión era tremenda, yo sabía que National Geographic estaba pagando una fortuna para que yo hiciera aquel reportaje. Y que podía fallar.», dice el fotógrafo en ‘Detrás del instante’. Y casi falló cuando en el tren Royal Scotsman cayó una tormenta muy fuerte que complicó que pudiera tomar imágenes. 

Finalmente, pudo hacer las fotos y envió los carretes por Federal Express pero el furgón con su primer trabajo para la revista estaba aparcado debajo de las Torres Gemelas el 11S y se destruyó: “mi primer trabajo para National Geographic estaba hecho cenizas”.

Después de este golpe, regresó de nuevo a Sudáfrica y pudo hacer un trabajo que gustó. “A partir de entonces no paré de hacer encargos para National Geographic. Al final era mi sueño, lo que había visto en la biblioteca de mi padrino Faustino.”

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