Una de las causas del mal pronóstico de este tipo de cáncer tiene que ver con que su diagnóstico suele producirse en estadios avanzados de la enfermedad Quizás no sea el tipo cáncer del que más se habla en este momento.
De hecho, hay otros cinco tipos por delante causantes de muerte en mujeres (el de mama, el de pulmón, el de colon y el de páncreas), según datos del Instituto Nacional de Estadística.
Pero la realidad es que unas 3.700 mujeres van a ser diagnosticadas de cáncer de ovario a lo largo de 2024 en toda España. Y que unas 2000 fallecen cada año por esta causa Por eso es tan importante tratar de que las propias mujeres sepan más sobre él.
Por eso y porque conocer su sintomatología puede salvar vidas. De hecho, se trata de un tumor no muy frecuente pero con un pronóstico desfavorable, ya que muchos casos se diagnostican en estadios avanzados de la enfermedad (el 70-80% de los casos), es decir, cuando se ha diseminado en la cavidad abdominal.
De ahí, que su tasa de supervivencia global se sitúe en el 50% a los cinco años, aunque varía en gran medida según el estadio en que diagnóstica, de ahí la importancia de su diagnóstico lo mas precoz posible.
Algo que no siempre sucede porque en etapas iniciales, el cáncer de ovario suele cursar sin síntomas o con síntomas muy leves que pasan desapercibidos y se confunden con procesos
benignos.
El diagnóstico también depende del tipo de tumor de ovario que se diagnostique. “Los conocidos como no epiteliales tienen una supervivencia excelente.
Los disgerminomas, por ejemplo, alcanzan supervivencias superiores al 90%. Por desgracia los tumores diagnosticados en etapas avanzadas recurren o reaparecen tras conseguir una repuesta completa con el primer tratamiento”, afirma el experto.
Estos son sus síntomas
Los síntomas más frecuentes son la distensión abdominal progresiva; dolor o molestias pélvicas y/o abdominales que persisten y no tienen una explicación lógica; sensación repetida de plenitud con la comida, incluso con pequeñas cantidades de alimento; pérdida de peso o dificultad para comer; molestias al orinar y/o hacer deposición que persisten y no se explican por otras causas; y sangrado vaginal inapropiado.
Es decir, es una sintomatología que se asocia con el tubo digestivo y aparecen como molestias abdominales.
En etapas más avanzadas es frecuente la acumulación de líquido en el abdomen (lo que se conoce como ascitis) por lo que la mujer nota aumento del perímetro abdominal, o acumulación de líquido en la pleura, produciendo dificultad respiratoria.
En ocasiones aparece dolor pélvico o síntomas causados por compresión de órganos vecinos como la vejiga y recto. Menos frecuentemente aparece sangrado vaginal anómalo.
Tratamiento del cáncer de ovario
El tratamiento del cáncer de ovario se basa en la combinación de cirugía y quimioterapia. En palabras de algunos expertos.
Para conseguir unos resultados óptimos es necesario conseguir una extirpación completa de todo el tumor y enfermedad visible, por lo que es muy importante que sea realizada en un centro con experiencia, medios apropiados y personal especializado en su tratamiento.
Causas y factores de riesgo
“No se conoce con exactitud la causa del cáncer de ovario, por lo que se habla de factores de riesgo relacionados con su aparición”, sugiere el ginecólogo. Se refiere a los relacionados con el estilo de vida, como el consumo de alcohol y tabaco, la obesidad, y el sedentarismo. Por otro lado, las mujeres que no han gestado parecen tener un mayor riesgo de padecerlo.
Además hay que tener en cuenta la edad o los antecedentes familiares de cáncer de mama, ovario, colon o endometrio; antecedentes personales de cáncer de mama, mutación en los genes BRCA1 o BRCA2.
Los antecedentes familiares de primer grado deben hacer pensar en la posibilidad de trastornos genéticos que incrementando manera significativa la posibilidad de su aparición. El 20% de los cánceres de ovario tienen un origen genético.