Trío Pasatono llega a Nueva York con música tradicional Mixteca

Música

Un trío de músicos e investigadores dedicados a interpretar y rescatar la música tradicional mexicana del olvido y de los avasalladores fenómenos migratorio y tecnológico llega a Nueva York para presentar su nuevo repertorio.

Pasatono, una agrupación que preserva y «recrea» la música tradicional de la región Mixteca de México, actuará desde hoy hasta el 31 de agosto en el Metropolitan Museum, el Lincoln Center, el Museo Nacional del Indígena Americano y The Point (El Bronx).

Allí, interpretarán los géneros musicales mixtecos, entre ellos las chilenas, los jarabes, palomos y pasos dobles, haciendo uso de instrumentos tradicionales, como el bajo quinto, la jarana, la botija, el banjo, el cajón y el violín mixteco.

Su primer disco «Yaa Sii», que significa «música alegre» en lengua Mixteca, acaba de salir al mercado esta semana, gracias al apoyo de la Asociación Cultural Xquenda de Oaxaca.

La misión de Pasatono es mantener viva la fabricación artesanal de estos instrumentos y la interpretación de la música típica de la región Mixteca, que abarca la tercera parte del estado de Oaxaca, una franja de Guerrero y una porción del sur del estado de Puebla.

«La región Mixteca refleja muchos contrastes sociales y culturales y hace algún tiempo observamos cómo la música estaba cayendo en un olvido tremendo» dijo a EFE Rubén Luengas, que integra el trío junto a Patricia García y Edgar Serralde.

Al fundar Pasatono en 1998, estos musicólogos, compositores, investigadores y educadores mixtecos y oaxaqueños se propusieron recrear la música tradicional Mixteca, redescubrir los géneros y los instrumentos que ya no suenan y a los músicos que ya no tocan.

Luengas asegura que parte de la extinción de las tradiciones musicales Mixtecas responde a la migración, «un arma de doble filo que, mientras ha salvado a la economía, ha afectado la cultura y las tradiciones».

Fue al irse a estudiar etnomusicología a la Escuela Nacional de Música de la Ciudad de México cuando Luengas se dio cuenta de la importancia de rescatar la música tradicional Mixteca.

«Allá reflexioné sobre mis tradiciones. Uno valora más las cosas cuando las ve a la distancia. En mi adolescencia viví en la ciudad de México y añoraba regresar, mientras los adolescentes de mi pueblo sueñan con irse a vivir a la ciudad de México», aseguró.

La desaparición de las tradiciones musicales de la Mixteca es como una reacción en cadena, que parte de la fabricación artesanal de los instrumentos musicales, o la laudería.

«Desde finales del siglo XIX y hasta mediados del XX los lauderos establecieron redes de circulación y venta de instrumentos. Tenían su propia morfología y una estética de sonido mixteco particular. Pero eso ha cambiado drásticamente», explicó.

El cambio vino con la industrialización, que permitió la fabricación más rápida y en serie de los mismos instrumentos que los lauderos fabricaban a mano y vendían en santuarios, peregrinaciones y ferias de cuaresma.

«Aquí es donde se rompe la cadena de la tradición y se acaba con el sistema tradicional de producción. Se cambia el violín mixteco por el violín chino o el europeo», indicó.

El bajo quinto, por ejemplo, es un tipo de guitarra grande con diez cuerdas dobles que se toca con púa o espiga, y que pese a ser uno de los instrumentos más característicos de la música regional Mixteca ya casi no hay nadie que lo toque en la región.

«Esto cambia el color del sonido tradicional y deja a la música en un estado muy vulnerable», indicó Luengas.

La música tradicional también resulta perjudicada por la «música de moda que sale en la televisión, como la norteña o los narcocorridos», según Luengas, que junto a Pasatono ha dictado talleres y editado discos y publicaciones didácticas.

«Somos integrales en lo que hacemos y mantenemos el contacto con la comunidad. No dejamos de tocar en los pueblos. Allí la dinámica es otra: no es un concierto, no hay escenarios ni pruebas de sonido. Tocamos en familia», dijo.

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