El futuro de Pete Alonso, uno de los principales cañoneros de los Mets, sigue sin definirse. Tras anunciar de inmediato al cierre de la temporada 2025 que optaba por salir del último año de su contrato puente de dos temporadas y $54 millones, Alonso dejó claro que busca un acuerdo a largo plazo y de gran valor económico.
Sin embargo, el presidente de operaciones de béisbol, David Stearns, parece poco dispuesto a comprometerse en un contrato de cinco a siete años para un primera base cuya defensa ha mostrado declive y que no parece inclinado a asumir un rol más amplio como bateador designado.
Schwarber entra en el radar
Ante esta incertidumbre, los Mets han comenzado a explorar alternativas. Según Jeff Passan de ESPN, el club está “en la mezcla” por Kyle Schwarber, agente libre que en los últimos cuatro años ha sido una amenaza constante desde la alineación de los Phillies, rivales de división en la Liga Nacional Este. Los Red Sox, equipo con el que Schwarber jugó parte de la temporada 2021, y los propios Phillies también figuran como contendientes en la puja.
Un bateador en su mejor momento
Schwarber, de 32 años, viene de su mejor campaña en las Grandes Ligas: lideró la Liga Nacional con 56 cuadrangulares y produjo 132 carreras, números que le valieron el segundo lugar en la votación al Jugador Más Valioso, solo detrás de Shohei Ohtani. Su perfil ofensivo lo convierte en una opción atractiva para reforzar el corazón de la alineación de los Mets, especialmente si Alonso no regresa.
Reconfiguración del lineup
La necesidad de un bateador de poder adicional se acentúa tras el canje de Brandon Nimmo, quien venía de una temporada con 25 jonrones, enviado a los Rangers de Texas a cambio del veterano segunda base Marcus Semien. Con Francisco Lindor y Juan Soto como pilares ofensivos, la llegada de Schwarber podría equilibrar la producción en el medio de la alineación.
Implicaciones de un posible acuerdo
Si los Mets concretaran un acuerdo con Schwarber antes de resolver la situación contractual de Alonso, prácticamente se cerraría la puerta al regreso del “Polar Bear”. Schwarber ha jugado apenas 14 partidos en el campo en las últimas dos temporadas, lo que dificulta considerarlo como primera base. Forzarlo a esa posición iría en contra de la prioridad de Stearns de mejorar la defensa del equipo durante esta temporada baja.
