El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció la creación de la Oficina de Prevención del Robo de Escrituras, una nueva dependencia municipal dedicada a investigar denuncias de propietarios y a intervenir en casos de desalojo relacionados con fraudes inmobiliarios. La iniciativa busca proteger a los neoyorquinos más vulnerables frente a una práctica que ha afectado a miles de familias en los últimos años.
Nueva agencia para proteger la propiedad familiar
La Oficina de Prevención del Robo de Escrituras trabajará en coordinación con el Departamento de Preservación y Desarrollo de Vivienda (HPD), el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador, y la Comisión de Derechos Humanos. Su misión será investigar denuncias, educar a los propietarios sobre cómo proteger sus activos y ayudar a las víctimas a recuperar el dinero perdido por fraudes de escritura.
“El robo de una vivienda es el robo del futuro de una familia”, afirmó Mamdani durante el anuncio. “Este delito se aprovecha de los neoyorquinos que menos pueden permitírselo. Hoy movilizamos todo el poder del gobierno de la ciudad para detenerlo, proteger la propiedad familiar y dejar claro que Nueva York no tolerará la explotación de sus comunidades”.
Promesa de campaña convertida en política pública
La creación de esta oficina fue uno de los compromisos centrales de la campaña de Mamdani, quien también ha propuesto congelar los alquileres en viviendas subsidiadas por el Estado. Durante su campaña, prometió destinar 10 millones de dólares para financiar la nueva dependencia.
En su propuesta presupuestaria preliminar, actualmente en revisión por el Concejo Municipal, el alcalde contempla una inversión inicial de 500,000 dólares para el primer año fiscal de operación.
Preocupación por los fraudes inmobiliarios
El anuncio se produjo pocos días después de que el concejal Chi Ossé fuera arrestado frente a una vivienda en Bedford-Stuyvesant mientras intentaba impedir el desalojo de una residente que afirmaba ser la propietaria legítima. Aunque la fiscal general Leticia James aclaró posteriormente que el caso no correspondía a un robo de escritura, el incidente puso de relieve la magnitud del problema y la necesidad de fortalecer las protecciones para los propietarios.
Según Ossé, entre 2014 y 2023 se registraron más de 3,500 denuncias de robo de escrituras en la ciudad y el estado de Nueva York. El concejal, junto con otros legisladores demócratas, envió una carta a la gobernadora Kathy Hochul solicitando medidas estatales adicionales para proteger a los propietarios frente a estas prácticas.
Amenaza que afecta principalmente a comunidades minoritarias
Funcionarios municipales y estatales han advertido que los fraudes de escritura suelen concentrarse en vecindarios de mayoría afroamericana y latina, donde los propietarios enfrentan mayores dificultades para acceder a asesoría legal y financiera. Inversionistas inescrupulosos utilizan tácticas de presión, engaños y documentos falsos para apropiarse de viviendas, muchas veces aprovechando la falta de información o la vulnerabilidad económica de los afectados.
“Mientras los estafadores continúan atacando a propietarios vulnerables, nuestra ciudad carece de los recursos necesarios para prevenir, investigar y procesar estos delitos”, señalaron los legisladores en su carta. “Esto deja a los propietarios expuestos y en riesgo de perder sus hogares mediante desalojos”.
Con la creación de la Oficina de Prevención del Robo de Escrituras, la administración Mamdani busca establecer un marco institucional para enfrentar un problema que amenaza la estabilidad de miles de familias y la preservación de la riqueza generacional en Nueva York. La medida representa un paso hacia una política de vivienda más justa y hacia la defensa activa de los derechos de los propietarios frente a prácticas fraudulentas que han proliferado en los últimos años.
