El mes pasado, Makani Chester estaba por pagar su compra en un supermercado cuando descubrió que su cuenta de cupones de alimentos no tenía fondos suficientes. Alguien había robado 1.400 dólares de su tarjeta de Transferencia Electrónica de Prestaciones (EBT), un recurso esencial para alimentar a sus cinco hijos. Al revisar su cuenta, encontró 26 transacciones realizadas a las 4 a.m., en distintos lugares fuera del estado.
Chester, residente de East Flatbush, Brooklyn, vio cargos efectuados a cientos de millas al norte de la ciudad, en Brushton, un pequeño pueblo del condado de Franklin, cerca de la frontera con Canadá.
Nueva York, un foco persistente de clonación de tarjetas EBT
Desde hace años, Nueva York enfrenta un aumento sostenido en la clonación de tarjetas EBT, una práctica en la que los delincuentes utilizan dispositivos ocultos para robar información de pago cuando los usuarios deslizan sus tarjetas. Las tarjetas EBT administradas por el estado aún no cuentan con chips de seguridad, lo que deja a los beneficiarios expuestos a fraudes y sin mecanismos para recuperar sus prestaciones.
Cuando Makani acudió a la Administración de Recursos Humanos (HRA), responsable de los casos del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), le informaron que no existía forma de reembolsar los fondos robados ni de acceder a ayuda de emergencia.
Un programa esencial para 1.7 millones de neoyorquinos
Aproximadamente 1.7 millones de personas en la ciudad dependen de SNAP para costear alimentos, incluyendo más de medio millón de niños. Sin embargo, el alcance real del robo de fondos mediante clonación es difícil de determinar. Tanto la ciudad como el estado dejaron de registrar estos incidentes después del 1 de octubre de 2025, cuando el gobierno federal dejó de reembolsar a las víctimas.
Aunque el Congreso estableció un plazo de reembolso que finalizó el 20 de diciembre de 2024, durante los diez meses posteriores aún se podían solicitar reembolsos por robos ocurridos antes de esa fecha. Esto generó confusión entre los beneficiarios y un subregistro significativo de casos.
Cifras que revelan un problema mayor
Entre la última semana de 2024 y los primeros diez meses de 2025, los neoyorquinos denunciaron la pérdida de 17.136.654 dólares en fondos robados por clonación de tarjetas EBT. Chester conoce a otras familias afectadas, incluyendo una con ocho hijos que perdió más de 2.000 dólares.
Abby Biberman, abogada del New York Legal Assistance Group, relató que una de sus clientas perdió miles de dólares en prestaciones robadas. La tarjeta se utilizó una sola vez y el saldo se agotó en cinco minutos mediante compras en distintos estados. Otra clienta recibió más de 1.000 dólares en prestaciones retroactivas, que también fueron robadas sin posibilidad de recuperación.
Solicitudes de reembolso rechazadas y barrios más afectados
Entre el 21 de diciembre de 2024 y el 1 de octubre de 2025, la HRA recibió 34.532 solicitudes de sustitución de prestaciones del SNAP. El 92,9 por ciento de las solicitudes presentadas entre enero y septiembre no fueron aprobadas, lo que indica que la mayoría de los robos ocurrieron después del fin del periodo federal de reembolso.
Brooklyn registró el mayor número de denuncias (13.235), seguido de Queens (8.770) y el Bronx (6.004).
Comunidades negras y latinas, las más afectadas
El código postal con más denuncias fue el 11207, en East New York, un vecindario mayoritariamente negro y latino con altos índices de inseguridad alimentaria y participación en SNAP. La senadora Roxanne Persaud, presidenta del Comité de Servicios Sociales del Senado estatal, confirmó que esta tendencia coincide con lo que observa en su distrito.
La asambleísta Nikki Lucas, también representante de la zona, afirmó que su oficina recibe quejas constantes sobre robos de fondos EBT. Señaló que es inaceptable que familias trabajadoras, muchas de ellas negras y latinas, sean blanco de delincuentes.
Un retraso prolongado en la modernización de las tarjetas
Desde 2023, legisladores estatales han intentado sin éxito aprobar leyes para que Nueva York adopte tarjetas EBT con chip, como ya ocurre en estados como California. No fue sino hasta 2025 que la Oficina de Asistencia Temporal y por Discapacidad (OTDA) solicitó propuestas para modernizar las tarjetas, y este año formalizó un contrato con Fidelity Information Services (FIS) para emitir tarjetas con chip.
La gobernadora Kathy Hochul anunció el 13 de julio que, en el primer trimestre de 2027, se emitirán alrededor de 2 millones de nuevas tarjetas en todo el estado. Según Persaud, el costo será de al menos 16.8 millones de dólares este año.
Operativos recientes y esfuerzos de prevención
La HRA ha colaborado con organizaciones comunitarias para informar sobre el “skimming”, enseñar cómo detectar dispositivos instalados en lectores de tarjetas y promover el uso de la aplicación y la página web de EBTedge.
El mes pasado, el Servicio Secreto realizó una operación en tiendas de tres condados para detectar dispositivos de clonación. Según un comunicado de junio, se encontraron 15 dispositivos en Brooklyn, 10 en Queens y nueve en el Bronx.
Barrios con más denuncias y un problema que no cede
La mayoría de los códigos postales con más reclamaciones se encuentran en Brooklyn, seguidos por Queens (Jamaica, Briarwood, South Richmond Hill), el Bronx (Mott Haven, Port Morris) y Manhattan (East Harlem). El código postal 11212, que abarca Brownsville, fue el segundo con más denuncias.
La presidenta del Comité de Servicios Sociales de la Asamblea, Maritza Dávila, representa parte del código postal 11206, que incluye Williamsburg, Bushwick y Bedford-Stuyvesant. Su distrito ocupó el tercer lugar en denuncias, una situación que considera preocupante pero no sorprendente.
Impacto en los bancos de alimentos y medidas de seguridad urgentes
Brooklyn Community Services, que gestiona el programa “Food for Families”, ha duplicado la cantidad de bolsas de comida distribuidas mensualmente, pasando de 500 a casi 1.000, debido al robo de prestaciones y a nuevas normas federales del SNAP.
Mientras las nuevas tarjetas no estén disponibles, defensores de derechos, funcionarios municipales y líderes locales han organizado sesiones informativas para instar a los beneficiarios a utilizar todas las medidas de seguridad disponibles: bloquear la tarjeta cuando no se use, desactivar cargos fuera del estado, cambiar el PIN con frecuencia y acudir a bancos de alimentos cercanos en caso de robo.
