El Barcelona sufrió más de lo previsto en San Mamés. Lamine Yamal, discreto durante buena parte del encuentro, necesitó apenas una acción de talento puro para decidir un partido que se le estaba complicando al equipo de Hansi Flick. A falta de veinte minutos, una combinación magistral con Pedri —que había ingresado en el descanso para dar fluidez al juego— bastó para derribar el sólido planteamiento defensivo del Athletic.
La jugada, tan precisa como inesperada, mantiene al Barça en lo más alto de LaLiga con cuatro puntos de ventaja sobre el Real Madrid y confirma que, incluso en sus noches más espesas, el líder tiene recursos para resolver.
Un Athletic en transición, competitivo pero mermado
La temporada del Athletic merece un análisis profundo. Tras la euforia acumulada por la Copa conquistada hace dos años y la clasificación a la Champions la pasada campaña, el equipo ha entrado en una fase de bajón marcada por las lesiones de sus dos futbolistas más determinantes: Sancet y Nico Williams.
Sin ellos, el conjunto de Valverde ha perdido energía, desborde y capacidad de intimidación. En casa ya no impone como antes y fuera de San Mamés se muestra más reactivo que propositivo. Aun así, compite. Ante el Barça lo demostró: orden, intensidad y un plan claro para incomodar al líder.
El Athletic estuvo en zona Champions hasta el minuto 60 de la jornada anterior, alcanzó semifinales de Copa y aún tiene Europa a cinco puntos. Con once jornadas por delante, la reacción es posible. Y ante el Barça, pese a la derrota, hubo señales positivas.
Un inicio frenético y un Barça sin profundidad
El partido comenzó con sobresalto. A los veinte segundos, un despeje forzado de Cancelo rebotó en el larguero y rozó el 1-0. Valverde, que había rotado tras la eliminación copera, situó a Iñaki Williams como referencia, modificó ambos laterales y dio entrada al joven Selton como sustituto natural de Sancet.
La mala fortuna apareció pronto: Unai Gómez tuvo que retirarse por una lesión de rodilla tras un mal apoyo. Robert Navarro, con pasado azulgrana, ocupó su lugar.
El Barça dominaba la posesión, pero sin profundidad. Lamine y Rashford participaban poco, y las mejores acciones ofensivas llegaron desde Cancelo: un remate alto y una internada que Laporte cortó in extremis. El Athletic, bien plantado, no generaba ocasiones claras, pero sí transmitía control emocional del partido.
Joan García sostiene al Barça en el momento crítico
El guardameta azulgrana fue clave en la acción más peligrosa del Athletic en la primera mitad. Un mal pase atrás de Gerard Martín dejó a Selton con opción de encarar, pero el joven rojiblanco dudó y Joan García reaccionó con firmeza.
Minutos después, Ferran Torres estuvo a punto de marcar un gol memorable: un taconazo de espaldas tras un córner lanzado por Rashford que rozó el poste. Fue el cierre de un primer tiempo en el que el Athletic ejecutó a la perfección su plan de contención y el Barça no logró rematar ni una vez a puerta.
Los cambios alteran el ritmo del partido
La segunda parte comenzó con movimientos en ambos banquillos. Sancet y Pedri entraron para cambiar el guion. Y lo lograron. Con el canario en el campo, el Barça encontró su primer tiro a puerta: un remate de Rashford que Unai Simón despejó con solvencia.
El ritmo azulgrana aumentó y el Athletic empezó a sufrir. Sancet también tuvo su oportunidad, pero Joan García respondió con seguridad. En otra acción, el meta catalán evitó un gol cantado del propio Sancet en un remate cercano. El partido se abrió y los dos equipos comenzaron a llegar con más peligro.
Flick, consciente de que el duelo se decidiría por detalles, introdujo a Lewandowski, Raphinha y Fermín para la última media hora.
Solo un golazo pudo derribar a un Athletic valiente
En el minuto 68 llegó la jugada que rompió el partido. Fermín arrastró a la defensa rojiblanca, Pedri cambió el sentido del ataque con un pase quirúrgico y Lamine, hasta entonces desaparecido, recibió en el vértice del área. Con un golpeo preciso, colocó el balón en la escuadra de Unai Simón.
Fue un golazo que resolvió un encuentro complejo para el Barça, que se encontró con uno de los mejores Athletic de la temporada pero supo resistir y golpear en el momento justo.
Los intentos finales del conjunto vasco no fueron suficientes y el líder sumó tres puntos vitales para mantener su ventaja en la cima. El martes, ante el Newcastle, le espera un duelo de exigencia similar.
