Estados Unidos continúa celebrando en su Mundial. La selección anfitriona, que comparte organización con México y Canadá, volvió a mostrar una imagen convincente y derrotó con solvencia por 2-0 a Australia, un rival que venía de exhibir potencia ofensiva ante Turquía. Con un tanto de Freeman y un autogol de Burgess, el conjunto dirigido por Mauricio Pochettino aseguró su presencia en los dieciseisavos de final.
El equipo estadounidense afrontó el encuentro con una baja de peso: la ausencia de su figura, Christian Pulisic. Ricardo Pepi ocupó su lugar en el once inicial. Aun así, Estados Unidos no acusó el golpe en los primeros minutos y salió decidido a imponer el ritmo del partido, pese al primer aviso australiano protagonizado por Touré tras un error en salida de los locales.
Dominio estadounidense desde el inicio
Desde el pitido inicial, Estados Unidos buscó encerrar a una Australia replegada, aprovechando la profundidad por las bandas de Robinson y Dest. Precisamente Dest generó la primera ocasión clara para los anfitriones. El gol no tardó en llegar: a los diez minutos, una potente carrera de Balogun por la izquierda terminó en un centro que Burgess desvió accidentalmente hacia su propia portería.
El tanto obligó a Australia a adelantar líneas, especialmente mediante jugadas a balón parado que buscaban la superioridad aérea de Souttar. Sin embargo, la reacción oceánica se diluyó tras la primera pausa de hidratación. A partir de ese momento, Estados Unidos recuperó el control del balón, aunque sin generar peligro claro sobre la meta de Beach.
Freeman amplía la ventaja antes del descanso
El segundo gol llegó en el borde del tiempo añadido de la primera mitad. Tras un disparo de Dest desde la frontal, Freeman reaccionó con rapidez para anticiparse al guardameta australiano y enviar el balón al fondo de la red con un certero remate de cabeza. Antes del descanso, el propio Dest tuvo otra oportunidad, pero Beach respondió con una intervención segura.
Australia intenta reaccionar sin éxito
El seleccionador australiano, Tony Popovic, realizó tres cambios al inicio de la segunda mitad con la intención de revitalizar a su equipo. La estrategia estuvo cerca de desmoronarse rápidamente cuando Balogun dispuso de un mano a mano que Circati logró desbaratar con una recuperación providencial.
Australia reclamó un posible penalti por un pisotón de Adams sobre Metcalfe, una acción que no pareció ser revisada por el VAR. Minutos después, Metcalfe volvió a generar peligro con un disparo raso que Freese detuvo con seguridad.
Un final de partido de resistencia estadounidense
En el tramo final, Australia volcó su ataque sobre el área estadounidense. Irankunda, ingresado en el descanso, aportó dinamismo y permitió a su equipo acercarse con mayor frecuencia a la portería rival. La ocasión más clara llegó en el minuto 85, cuando Souttar no logró conectar un remate a bocajarro que parecía destinado al gol.
Finalmente, el marcador no se movió y el pitido final de Zwayer desató la celebración en Seattle, donde la afición estadounidense volvió a vivir una noche de entusiasmo mundialista.
Estados Unidos, segundo clasificado a la siguiente ronda
Con este triunfo, Estados Unidos se convierte en la segunda selección en asegurar su presencia en los dieciseisavos de final, después de que México lograra su clasificación ante Corea del Sur. El equipo de Pochettino confirma así que está dispuesto a competir con ambición en su Mundial y que será un rival a tener en cuenta en las fases decisivas del torneo.
