Becas para estudiar medicina para estudiantes de bajos recursos de NYC

Educación

CityDoctors, una iniciativa entre NYC Health + Hospitals y la Universidad St. George, que tiene ya 10 años, brinda educación becada a latinos y jóvenes de comunidades vulnerables, que al terminar sus estudios se vinculan a hospitales municipales.

La pandemia del COVID-19 puso de manifiesto en la ciudad de Nueva York, que buena parte de la comunidad inmigrante no accede a servicios de salud ni atención médica, lo que incide directamente en el aumento de enfermedades como diabetes, presión arterial, obesidad e incluso condiciones más serias como el cáncer, entre otros males.

Y aunque en la Gran Manzana en los últimos años se ha ido impulsando el programa NYC Care, para que neoyorquinos indocumentados, que no pueden tener un seguro de salud, y aquellos que no cuentan con recursos para pagar servicios médicos, tengan asistencia de salud, al otro lado de la ecuación, de acuerdo a pacientes, sigue habiendo pocos médicos latinos que puedan mejorar la conexión y la comunicación con inmigrantes. La necesidad urgente de que los hospitales tengan más doctores hispanos y médicos provenientes de vecindarios segregados, es más que evidente.

Requisitos para poder aplicar a la beca

  • Como parte de su beca cada estudiante se compromete a retribuir a la ciudad solicitando un puesto como médico en uno de los hospitales y centros de diagnóstico de NYC Health + Hospital en NY
  • El beneficiario se compromete a trabajar con NYC Health + Hospitals durante la cantidad de años en que se otorgaron las becas
  • Para calificar para la beca, el solicitante debe ser un estudiante de SGU que ingresa por primera vez, ciudadano estadounidense o residente permanente
  • También debe cumplir con uno o más de los siguientes criterios: Haber tenido una dirección permanente dentro de los cinco condados de la ciudad de Nueva York durante cinco años o más
  • Estar graduado de un colegio o universidad dentro de la ciudad de Nueva York
  • Graduado de una escuela secundaria dentro de la ciudad de Nueva York
  • Tener uno de los padres empleado por la Ciudad de Nueva York o NYC Health + Hospitals o los beneficiarios haber sido empleados de la Ciudad de Nueva York o NYC Health + Hospitals durante al menos cinco años.
  • Los estudiantes elegibles pueden solicitar esta beca en cualquier momento durante el proceso de admisión.
  • Los estudiantes deben ser admitidos antes de la fecha límite para ser considerados para la beca

Y en su afán de que más jóvenes latinos y de bajos recursos interesados en convertirse en médicos para poder servir a sus comunidades, puedan dar el salto al ruedo del mundo de la medicina, el programa CityDoctors, una iniciativa entre NYC Health + Hospitals y la Universidad St. George, de Granada, se ha convertido en una llave para que decenas de estudiantes sin condiciones financieras óptimas hagan realidad su sueño de formarse con doctores.

El programa, que se define como un proyecto diseñado para “atraer y educar a los mejores y más brillantes de la ciudad de Nueva York” que no pueden pagarse una carrera de medicina, busca que quienes terminen sus estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad de St. George, se conviertan además en médicos comprometidos en servir a las comunidades. Como parte de las becas otorgadas y la educación continua que se ofrece, al graduarse, cada estudiante solicita un puesto como médico de atención primaria en uno de los hospitales y centros de diagnóstico de NYC Health + Hospital en Nueva York.

Una vez el beneficiario de la beca es admitido en uno de los hospitales de la Ciudad, se compromete a trabajar con NYC Health + Hospitals durante la cantidad de años en que se otorgaron las becas.

La dominicana Leonor Ordoñez, de 24 años, logró una de las becas del programa, y mientras cursa su primer año de medicina, asegura que de no haber sido por esta iniciativa, muy seguramente hubiera tenido que colgar en el aire su meta de ser doctora, o endeudarse todavía más, con costosos préstamos.

Ya, con su bata blanca puesta y su estetoscopio al cuello, y faltando todavía más de tres años para graduarse de médico, la joven, originaria de la ciudad de Santiago, asegura que la falta de dinero para costearse sus estudios no dejó que se quedara relegada en el camino. Su deseo desde que tenía 8 años, y cuidaba a su abuelita enferma en El Bronx, era estudiar medicina y poder un día ayudar a su familia y a la gente pobre de su vecindario.

“Me acuerdo que desde esa época, que me dejaban sola en casa con mi abuela enferma, empecé a sentir que quería ser doctora. Quería ser la primer médico de mi casa, y aunque después saqué un título en biología, mi preocupación era cómo iba yo a pagarme una carrera de medicina, sin tener recursos, pero empecé a buscar opciones y me encontré con esta beca”, asegura la joven, quien está casada con un inmigrante ecuatoriano, a quien describe como su principal apoyo en ese sacrificio.

“Comencé a ver mis opciones y esta beca me llamó más la atención, porque no solo era para estudiantes con necesidades financieras, como yo, sino para gente que quiere tener un compromiso cuando se gradúe como doctor que sirvan en comunidades donde haya mucha falta de doctores, algo que siempre he querido”, comentó la estudiante de medicina, quien en el futuro quiere ser cardióloga. “Mi meta es poder graduarme y enfocarme en medicina para ayudar a la comunidad hispana, y este programa me garantiza que cuando me gradúe puedo trabajar en Nueva York, o New Jersey o en otros sitios”.

La futura médico, quien llegó a Nueva York cuando tenía 5 años de edad, confiesa que su principal meta es ser una doctora que pueda compartir tiempo suficiente con sus pacientes y asegurarse de que sean tratados con el respeto y la dignidad que merecen, y que entiendan plenamente lo que está pasando con su salud.

“Creo que un problema grande en nuestras comunidades, no solamente es la falta de acceso a servicios médicos sino que aquellos que van a los hospitales, muchas veces ni siquiera entienden lo que les está pasando, no solo por el idioma, sino también por la falta de compromiso en decirles en palabras simples sus diagnósticos, como recién pasó con mi mamá. A ella le dieron un diagnóstico y vino a mí, porque no entendió nada”, dijo la estudiante de St. George.

“Creo que debería haber más inversión en programas como estos que ayuden con becas a jóvenes latinos y de bajos recursos a estudiar medicina, para que podamos educar más a nuestra gente y tener una representación más grande de doctores hispanos. Es importante que los pacientes en nuestras comunidades se sientan escuchados y tengan una comunicación clara con sus doctores”, agregó la dominicana, quien instó a que haya más programas de mentores para abrir el camino a que más hispanos conozcan cómo se puede estudiar incluso sin contar con recursos.

El Dr. G. Richard Olds, presidente de la Universidad de St. George’s, destacó que desde que se lanzó el programa de becas CityDoctors, hace diez años, que se amplió ya a tres hospitales en Nueva Jersey, se busca formar a médicos altamente calificados y compasivos.

“Los doce destacados beneficiarios de este año (entre ellos Leonor Ordoñez) demuestran ser una gran promesa y están comprometidos a tener un impacto en la atención médica en las comunidades en las que trabajarán”, dijo el galeno.

“Lo que es más emocionante del programa CityDoctors es su capacidad para hacer que la escuela de medicina sea asequible y accesible para todos los aspirantes a médicos, independientemente de sus orígenes. Muchos estudiantes quieren seguir una carrera en medicina, pero el costo de la escuela de medicina puede dificultar eso para algunas familias”, agregó el médico, quien explicó que el programa de becas también ayuda a abordar las disparidades de atención médica de larga data en las comunidades desatendidas de Nueva York, al crear una vía directa para que los nuevos médicos regresen a esos barrios.