El Departamento de Estado anunció una reducción histórica en el costo para que los ciudadanos estadounidenses renuncien formalmente a su nacionalidad. Tras años de litigios y presión de organizaciones civiles, la tarifa pasó de 2,350 a 450 dólares, un recorte cercano al 80 por ciento que devuelve el costo al nivel original establecido en 2010.
Una decisión largamente esperada
La nueva tarifa entró en vigor el viernes, después de que el Departamento de Estado publicara la norma final en el Federal Register. Aunque la reducción había sido anunciada en 2023, no se había implementado hasta ahora, lo que mantenía la incertidumbre entre miles de personas que buscaban completar el proceso.
Renunciar a la ciudadanía estadounidense es un procedimiento complejo que exige múltiples declaraciones escritas y verbales ante funcionarios consulares, además de un juramento formal. Una vez completado, el Departamento de Estado revisa cada caso antes de emitir la confirmación definitiva.
Por qué la tarifa había aumentado
En 2015, el costo para renunciar a la ciudadanía se elevó de 450 a 2,350 dólares. Según el Departamento de Estado, el incremento respondía a la necesidad de cubrir gastos administrativos ante el aumento significativo de solicitudes. Ese aumento estuvo relacionado, en parte, con nuevas obligaciones fiscales para expatriados, que generaron malestar entre ciudadanos estadounidenses residentes en el extranjero.
El monto de 2,350 dólares se convirtió en uno de los más altos del mundo para este tipo de trámite, lo que provocó críticas generalizadas y cuestionamientos legales.
La presión de los grupos de expatriados
Entre los opositores más activos al aumento se encuentra la Association of Accidental Americans, con sede en Francia, que representa a personas cuya ciudadanía estadounidense deriva únicamente de haber nacido en Estados Unidos, aunque hayan vivido casi toda su vida en otros países.
La organización presentó varias demandas argumentando que la tarifa era inconstitucional y que renunciar a la ciudadanía no debería tener costo alguno. Una de esas demandas continúa en curso.
Su presidente, Fabien Lehagre, celebró la decisión como un avance significativo: “La Asociación de Estadounidenses por Accidente acoge con satisfacción esta decisión, que reconoce la necesidad de hacer accesible a todos este derecho fundamental. Esta victoria es el resultado directo de seis años de incansable acción y defensa jurídicas”.
Miles pagaron el monto completo antes de la reducción
Según datos presentados por la asociación ante los tribunales, desde que se anunció en 2023 la intención de reducir la tarifa, al menos 8,755 personas pagaron los 2,350 dólares completos para renunciar a su ciudadanía. El Departamento de Estado no ha revelado cuántos estadounidenses han completado el proceso en total.
Un cambio que podría reactivar solicitudes
La reducción del costo podría impulsar nuevamente el número de renuncias, especialmente entre quienes habían pospuesto el trámite por razones económicas. Aunque el proceso sigue siendo riguroso, el nuevo monto elimina una de las barreras más criticadas por los expatriados y por organizaciones que defienden la libertad de elección en materia de ciudadanía.
