Tendencias en vestidos de novia SS23

La casita Trendy

Cada novia, en función de su estilo, gusto o preferencias, es única y diferente, eso no quita para que cada temporada afloren y se impongan nuevas tendencias globales en el sector nupcial.

Son los grandes diseñadores (y también los pequeños) quienes, con sus colecciones, dictaminan las líneas generales que después veremos desfilar camino al altar.

Mangas fantasía

Las mangas fantasía han sido una de las principales tendencias de la temporada. En Morilee, las mangas transparentes añadieron un toque etéreo a un vestido sin tirantes con corpiño cubierto de encaje. En Rebecca Schoneveld, las mangas de farol eran opcionales en un vestido sin tirantes con una abertura lateral a la altura del muslo. Las mini mangas de globo se destacaron en un recatado vestido de satén duquesa de Reem Acra.

Romanticismo 3D

Tampoco podía faltar el romanticismo como tendencia. Se mantiene este 2022 con una evidente y latente vuelta de tuerca a su esencia original, empleando apliques 3D, detalles joya chispeantes, volantes fruncidos, fusión de tejidos, y puntillas y encajes, que, por extraño que parezca, se integran en un mismo modelo. Es más barroco, más detallista y más femenino que nunca y se entiende que, el nuevo romanticismo visto y vivido en Barcelona Bridal Fashion Week, busca devolver el esplendor a las novias tras la desolación vivida durante la pandemia.

Aberturas que dejan ver las piernas

Los vestidos con aberturas en las piernas son otra de las tendencias de la temporada. Rebecca Schoneveld presentó un vestido de baile en encaje de Chantilly con abertura frontal, corpiño semi transparente, bolsillos y cola. Por su parte, el vestido corsé de Anne Barge estaba confeccionado en faille de seda, con una abertura frontal y un cinturón desmontable. Savannah Miller lució sobre la pasarela un moderno vestido tipo columna de satén con mucho brillo y tirantes de diamantes, que también contaba con una profunda abertura lateral.

Minimalismo

En la moda nupcial, la atemporalidad, por paradójico que parezca, siempre será una máxima de tendencia. Las novias quieren que su vestido sea actual, pero al mismo tiempo, que no pase de moda y por ende, puedan admirarlo y seguir enamorada de su elección con el paso de los años. Es en este momento cuando el minimalismo, las líneas puras y los patrones sencillos y clásicos entran en escena. A un lado se aparta la redundancia y el despilfarro de otras corrientes para seguir demostrando, una vez más, Rosa Clará como perfecta dictadora, que en cuestiones de estilo, el menos siempre será más

Encaje

Adornar un vestido de novia con encaje ha sido un eterno favorito que se remonta a los días de Grace Kelly. Anne Barge presentó un vestido con escote en V y apliques bordados con cuentas sobre un gran encaje floral de Chantilly. En Sareh Nouri destacaba un vestido de encaje floral bordado sin tirantes con un profundo escote corazón, y Morilee también mostró un vestido de gasa adornado con encaje.

Inspiración victoriana

En esta tendencia, tanto los tejidos como los diseños, juegan un rol determinante para evocar la época victoriana en vestidos que, no necesitan sumar ningún extra para impactar. Telas con abalorios brillantes, brocados en relieve o explosión de puntillas y encajes, todo combinado en dos tonalidades principales, el clásico blanco impoluto y el blanco roto, que dan vida a modelos nupciales que nos recuerdan, tal y como sucede en otros sectores de la moda, que cualquier tiempo pasado fue mejor. Destacan los cuellos subidos ultra ceñidos, los hombros fruncidos, la imposición de la manga larga, cuerpos pegados con corte en la cintura y faldas del tipo princesa.