Desde el primer morisco, hasta el último Biga, todo una experiencia

El rinconcito newyorquino

MARF

Ok, ayer fue el Día de las Madres y como yo no tengo hijos, mi mamá está lejos y no recibí invitación para celebrar tan importante fecha con nadie, mi domingo pasó como cualquier otro.

Sin embargo, la vibra festiva que percibí en el ambiente me hizo pensar que al menos debía cambiar algo de mi rutina para sentirme diferente, así que pedí una pizza en Biga Bite.

OMG! Nunca había comido nada de ese lugar y apenas con el primer mordisco que le di a esta primera orden, supe que tendríamos una relación muy estrecha de ahora en adelante.

Elegí una pizza margarita con pepperoni y un poco de parmesano, y debo admitir que me la comí completa sin ningún esfuerzo; aún estaba caliente cuando la recibí, con orillas súper crujientes y la cantidad perfecta de ingredientes. 

En New York hay miles de pizzerías, por eso cada una debe ingeniárselas para resaltar entre el resto con algo que vaya más allá de la calidad; frente a esto, Biga Bite optó por una opción simple pero en verdad bastante diferente y llamativa: hacer pizzas muy largas.

6, 7, 8 y hasta 10 pies de esta maravilla culinaria divida en varias secciones para colocarle los ingredientes de tu preferencia, puedes pedir para disfrutar en familia o con amigos muy hambrientos, ¿qué les parece?

En cuanto lo supe, le escribí a un amigo que cumplirá años pronto y ya está decidido que Biga Bite será el lugar donde lo celebraremos.

IG: @bigabite