Pebble Bar para esa idea de compartir con ese alguien especial

El rinconcito newyorquino

MARF

La palabra “tranquilidad” no suele estar incluida cuando intentamos describir New York; son contados los espacios en los que apenas entras, sientes que por un rato te desvinculas de la acelerada vida que llevan todos afuera.

Hasta hace 30 años, uno de esos espacios era Hurley´s, un bar/restaurant ubicado en una centenaria casa adosada en el Rockefeller Center, que el mes pasado renació bajo el nombre de Pebble Bar, inspirado en la escritura de quien fue uno de sus más reconocidos y fieles clientes, Jack Kerouac.

Su ambiente, iluminado levemente por las tenues luces de elegantes lámparas, transmite calma y seguridad a cualquiera que ponga un pie allí, tratando de emular la misma sensación que causó en sus clientes de antaño, incluyendo a Johnny Carson y David Letterman.

Un limitado menú que incluye “bocadillos ligeros y bebidas fuertes”, está a la espera de ser degustado en su totalidad por hambrientos comensales, que esperan vivir una experiencia única con los sabores más sofisticados de New York.

Puede que Pebble Bar no sea un plan para todos los fines de semana, pero si están buscando un ambiente tranquilo para una cita romántica o una larga y enriquecedora conversación, este es el lugar ideal.

IG: @pebblebarnyc