Pinelawn Memorial Park and Arboretum hay que visitarlos para descubrir algo mas de paz

El rinconcito newyorquino

MARF

Cuando pienso en la muerte solo puedo imaginarla como llevar una vida en la que las personas solo se quedan con los buenos sentimientos, momentos, acciones e incluso olores y sabores de cuando vivían; con ese mismo entusiasmo e incertidumbre por saber que les espera en un nuevo futuro, pero en paz, sabiendo que cualquier cosa que venga será buena.

Desde ayer no he dejado de filosofar sobre este tema pues acompañé a una amiga a darle el último adiós a un ser muy querido para ella.

Sé que es raro que les hable de esto, pero este espacio se convirtió en una especie de diario para mí y fue la primera vez que asistía a un sepelio desde que me mudé a New York, afortunadamente.

El evento se realizó en Pinelawn Memorial Park and Arboretum y para mí, que estoy acostumbrada a hablarles de cada lugar que visito en la ciudad, es inevitable contarles sobre lo que observé en aquel lugar.

Si de por sí, los cementerios son lugares donde reina la tranquilidad, este lugar va más allá y ofrece a quienes visitan las tumbas de sus seres queridos “jardines conmemorativos meticulosamente diseñados con árboles en flor, arte y arquitectura”, tan pacíficos y seguros en los que hasta podrían hacer un picnic.

Pero como soy tan curiosa, no me quedé solo con lo que percibí en mi visita, así que investigué y me encontré con opiniones de muchas personas que con frecuencia visitan este lugar y han creado una comunidad que disfruta reunirse en Pinelawn y realizar las actividades que tiene para ofrecer, donde afirman que se sienten complacidos con todos los servicios.

Vigilias, clases de yoga y el lanzamiento de las mariquitas, son algunos de estos eventos donde las personas pueden divertirse sabiendo que están cerca de aquellos con quienes seguramente compartieron muchos momentos divertidos cuando vivían.

Me pareció excelente la administración y organización de este sitio, así como su preocupación por satisfacer las necesidades de los familiares de quienes reposan en sus preciosos espacios.

No sé si deban tomar este artículo como una recomendación porque pensar en perder a un ser querido no es nada lindo; sin embargo, hay que recordar que no hay nada más seguro que la muerte, así que, siendo realistas, hasta ahora no he visto un mejor lugar para el descanso eterno que este.