White Horse Tarvern, una parada obligatoria en un gran lugar

El rinconcito newyorquino

MARF

No sé si les había contado, pero disfruto mucho la historia; si mi memoria no fuera tan mala, creo que habría sido un gran carrera para estudiar.

Me emociona sobre todo cuando descubro datos curiosos, coincidencias o asuntos sin resolver, desde el hecho más trivial hasta el de más importancia.

New York tiene mucho que ofrecerme en ese sentido, así que tal vez poco a poco les iré compartiendo algunas historias muy o no tan interesantes para que conozcan más del lugar donde viven.

Hoy es el turno de White Horse Tarvern, imposible de ignorar en cualquier recorrido por Hudson Street.

Siempre me dio una vibra de que ese lugar lleva más tiempo allí de lo que creía, pero solo lo confirmé cuando no pude más con la curiosidad y decidí googlear y me encontré con que existe desde ¡1880! 

Claro, esto fue antes de revisar su cuenta de Instagram, debí haber comenzado por ahí, pero es que cualquiera podría confundirse con lo impecable y cuidado que está el establecimiento.

Durante los años 50 y 60, White Horse Tavern fue espacio de reunión de grandes escritores y poetas de la época como Frank O’Hara, Jack Kerouac y el galés Dyland Thomas, siendo este último su cliente más famoso debido a su muerte, lamentablemente.

La cosa es que este señor bebió mucho aquel día y al salir del local se desmayó y falleció a la mañana siguiente en un hospital, pero como estuvo en coma durante ese tiempo, se puede decir que la taberna fue el último lugar en el que se le vio consciente.

Quien sabe cuántas más anécdotas han presenciado esas antiguas paredes, pero creo que lo ideal sería ir y crear nuevas y propias historias para contar a las siguientes generaciones.

Pueden comenzar yendo por algunas cervezas de barril y dejar que su menú los atrape y los obligue a visitar White Horse Taveren todas las veces que sean necesarias.

IG: @whitehorsetavern1880