El Deber de desobedecer

Opiniones del día

Ramon Velasquez Gil.

No es una ocurrencia, es un deber en contraposición a la Disposición legal de «Obediencia Debida».

Todos vivimos sujetos a Leyes y Normas genéricas que estamos obligados a obedecer.

Leyes de transito; leyes de trabajo; leyes de conducta ciudadana, domésticas, etc. etc.

Y también están las leyes de Obediencia Debida en «stricto sensu» que rigen para los cuerpos policiales y militares, en los cuales esta obediencia debida, se relaciona a un Mandato u orden Imperativa,  verbal o escrita  de un superior a un subordinado  cuya desobediencia a cumplir traería duras consecuencias al infractor.

Sin embargo, la Constitución o Carta Magna de cada país siempre establece el Derecho Supremo de cada nacional, sea este militar o civil,  a Desobedecer una Orden que en un momento determinado, vaya o esté en contra de los principios de Derechos Humanos..o en contra de la ley, el orden o las buenas costumbres.

Cualquier persona de la condición que sea, esta obligada a «Incumplir» cualquier orden proveniente de quien sea,  que esté en contra de los principios de Derechos Humanos, o que cuyo cumplimiento esté en contra de la ley  o afecten a una persona o una comunidad en cuanto al orden y la buenas costumbres.

El cumplimiento de una  orden que estabas obligado a desobedecer según estos principios generales traería duras penas para el infractor .

Mucha gente desconoce que esto sea así, pero así es y es además un Derecho Constitucional que ampara a quien desobedece una orden de este tipo.

En los trabajos es igual.

Si bien es cierto que dentro del horario establecido, tu fuerza de trabajo debe estar a disposición del patrono,  el trabajador puede negarse a cumplir una orden.. cuyo nivel de riesgo afecte su seguridad, o una orden que vaya en contra de las reglas del orden, la moral o las buenas costumbres 

Nada de esto hay que estudiarlo ni saberlo de memoria sino que bastaría con que su propio criterio de conducta se lo indique en el momento en que sea necesario desobedecer.

Este principio de Desobediencia aplica incluso, para aquellos Correligionarios fanáticos de partidos políticos, que de manera irresponsable y con toda intencionalidad, se amoldan a ordenes que constituyen Delitos y Fraudes sean estos electorales o no.

Saludos.