Como parte de la iniciativa “Make America Healthy Again”, la administración Trump —con el secretario de Salud y Servicios Humanos Robert Kennedy Jr. a la cabeza— ha comenzado a revisar los calendarios de vacunación y a investigar posibles vínculos entre estos y el autismo.
Estas decisiones han llevado a estados como Nueva York a buscar alternativas a las directrices federales. A principios de este mes, expertos en salud pública de varios estados del noreste formaron la Northeast Public Health Collaborative, una alianza que, según sus impulsores, busca promover políticas de salud basadas en ciencia, datos y evidencia.
El comisionado de Salud del estado de Nueva York, Dr. Jim McDonald, participó en el programa Capital Tonight para explicar los objetivos de esta colaboración regional y advertir a los neoyorquinos sobre el reciente anuncio de la administración federal, que sostiene la existencia de una posible relación entre el uso de Tylenol durante el embarazo y el trastorno del espectro autista.
