Te damos la bienvenida a tu espacio Sabores, en esta ocasión les mostrare como preparar esta sencilla receta.
Ingredientes
- 6 alcachofas frescas
- Unos pellizcos de sal
- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
- Perejil fresco para decorar
Preparación
Lo primero que tenemos que hacer es limpiar las 6 alcachofas. Para ello, primero las cortamos justo por la base, retirando el tallo y las hojas más externas y, a continuación, cortamos la parte superior de las alcachofas, unos 2 centímetros aproximadamente, teniendo en cuenta que lo hacemos para desechar los pétalos más fibrosos.
Volteamos las alcachofas y, con la palma de la mano, las presionamos ejerciendo bastante fuerza, así conseguiremos que los pétalos se abran lo suficiente para poder condimentarlos.
Añadimos un poquito de sal en cada alcachofa y después, las pincelamos con un poco de aceite de oliva virgen extra.
Introducimos las alcachofas en una fuente apta para horno y las metermos en el horno precalentado a 180 ℃, calor arriba y abajo, y las horneamos durante 45-55 minutos aproximadamente.
Durante el horneado de las alcachofas, los pétalos exteriores de estas se dorarán, llegando a tener un color tostado. No os preocupéis porque es totalmente normal.
Esos pétalos son los que protegen el corazón de las alcachofas y lo mantienen tierno y jugoso. Transcurrido el tiempo de horneado, sacamos la fuente del horno.
Retiramos los pétalos exteriores más dorados y abrimos las alcachofas como si fueran una flor. Emplatamos rápidamente las alcachofas y las servimos calientes, y decoradas con perejil.
Son un bocado exquisito que no querrás que termine.
