Intervenciones contra el acoso en las escuelas reducen la violencia y mejoran la salud mental

Salud

El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos Comunitarios (CPSTF, por sus siglas en inglés) recomienda intervenciones contra el acoso en las escuelas para reducir las experiencias de acoso y mejorar la salud mental entre los estudiantes . Una revisión sistemática de 69 estudios muestra que cuando se implementan intervenciones en las escuelas, los estudiantes informan menos episodios de perpetración de acoso, menos episodios de victimización por acoso y menos síntomas de salud mental como ansiedad y depresión.

Un equipo de especialistas en métodos de revisión sistemática e investigación, prácticas y políticas de prevención de la violencia seleccionó y evaluó la siguiente revisión publicada:

Fraguas D, Díaz-Caneja CM, Ayora M, Duran-Cutilla M, Abregu-Crespo R, et al. Evaluación de las intervenciones escolares contra el acoso escolar: un metanálisis de ensayos clínicos aleatorios. JAMA Pediatría 2021;175(1):44-55.

¿Qué son las intervenciones anti-bullying en la escuela?

Las intervenciones contra el acoso escolar tienen como objetivo prevenir las experiencias de acoso entre los estudiantes dentro y fuera de la escuela. Las intervenciones brindan sesiones educativas grupales para estudiantes, capacitación y consulta para el personal de la escuela, o ambas. Las sesiones de los estudiantes pueden mejorar las habilidades interpersonales y emocionales, como la comunicación, la resolución de problemas, la empatía y la conciencia y regulación emocional. El personal de la escuela puede estar capacitado para impartir sesiones de estudiantes e implementar políticas y prácticas contra el acoso escolar basadas en evidencia. Las intervenciones pueden centrarse en el acoso tradicional cara a cara, el ciberacoso o ambos.

Datos clave

  • Los estudiantes se benefician de la enseñanza presencial, y retornar de forma segura a la instrucción presencial es una prioridad.
  • La vacunación es la principal estrategia de prevención de salud pública para terminar con la pandemia de COVID-19. Promover la vacunación puede ayudar a las escuelas a retornar de forma segura a la enseñanza presencial y a las actividades extracurriculares y deportivas.
  • Los CDC recomiendan el uso universal de mascarillas en espacios cerrados por parte de todos los*estudiantes (de 2 años de edad o más), miembros del personal, maestros y visitantes de escuelas de kínder a 12.º grado, independientemente de su estado de vacunación.
  • La nueva guía de los CDC redujo el periodo recomendado para el aislamiento y la cuarentena a cinco días. Para obtener más detalles, vea la página de los CDC sobre Cuarentena y aislamiento.
  • Además del uso universal de mascarillas en espacios cerrados, los CDC recomiendan que las escuelas mantengan al menos 3 pies de distancia física entre los estudiantes dentro de los salones de clase para reducir el riesgo de transmisión. Cuando no sea posible mantener una distancia física de al menos 3 pies, como cuando las escuelas no pueden reabrir totalmente y, a la vez, mantener estas distancias, es sumamente importante implementar varias estrategias de prevención, como la realización de pruebas de evaluación.
  • La realización de pruebas de evaluación, la ventilación, el lavado de manos y el protocolo de higiene respiratoria, quedarse en casa si está enfermo y hacerse una prueba de detección, llevar a cabo el rastreo de contactos en combinación con la cuarentena y el aislamiento, y la limpieza y desinfección también son pasos importantes de prevención para garantizar la seguridad en las escuelas.
  • Los estudiantes, maestros y miembros del personal deben quedarse en casa si tienen signos de alguna enfermedad infecciosa, además de ser remitidos a su proveedor de atención médica para realizarse una prueba de detección y recibir la atención necesaria.
  • Esta guía hace hincapié en la implementación de estrategias de prevención estratificadas para proteger a los estudiantes, maestros, miembros del personal, visitantes y otros miembros del hogar y apoyar las clases presenciales.
  • Las diferentes localidades deben monitorear la transmisión en la comunidad, la cobertura de vacunación, la realización de pruebas de evaluación y la aparición de brotes a la hora de tomar decisiones sobre el nivel de estrategias de prevención estratificadas a implementar (p. ej., distanciamiento físico, realización de pruebas de evaluación).