En una jornada marcada por una derrota de 11-3, los Mets volvieron a mostrar debilidad ofensiva frente a un abridor rival, por cuarto juego consecutivo. El mánager Carlos Mendoza no dudó en señalar que el principal problema del equipo en los últimos encuentros ha sido el pitcheo inicial.
Holmes y Manaea, bajo la lupa
Clay Holmes tuvo un inicio descontrolado, permitiendo dos carreras inusuales en la primera entrada. Esto se sumó al mal desempeño de Sean Manaea, quien el martes cedió cuatro carreras en apenas dos innings. El resultado fue una nueva paliza en el Citizens Bank Park, marcando la quinta derrota consecutiva del equipo.
“Algunos lanzadores de la rotación están atravesando una mala racha”, admitió Mendoza. “Cuando jugamos muchos partidos seguidos sin buenas salidas, eso se contagia. Afecta tanto al cuerpo de lanzadores como a los bates. El juego cambia por completo”.
¿Cambio de estrategia en la rotación?
La situación de Holmes y Manaea genera incertidumbre sobre cómo los Mets manejarán su rotación en lo que resta de temporada. David Stearns ha revelado que el equipo está considerando el uso de abridores en tándem —lanzadores que trabajen tres o cuatro entradas antes de ceder el montículo— y tanto Holmes como Manaea podrían encajar en ese esquema, dada su dificultad para extender sus salidas.
“Contamos con ellos… necesitamos a esos lanzadores”, insistió Mendoza, aunque aún no está claro cómo se les utilizará.
Decisiones clave en camino
La rotación está definida hasta el domingo, previo a un día de descanso que Mendoza planea usar para ajustar la estrategia de pitcheo. Manaea tiene asegurada otra apertura “por ahora”, mientras que el futuro de Holmes es incierto tras otra salida de más de cuatro entradas y cuatro carreras, con seis hits, tres boletos y dos pelotazos.
Primer inning fatal para Holmes
Holmes enfrentó problemas desde el inicio, lanzando 29 veces en una primera entrada sin batazos contundentes. Un sencillo suave de Harrison Bader, una base por bolas a Schwarber, y dos pelotazos errantes —uno a Bryce Harper y otro a Max Kepler— marcaron el ritmo. J.T. Realmuto conectó un sencillo productor, y la segunda carrera llegó forzada.
“Jugamos desde atrás desde el primer momento”, lamentó Holmes, quien acumula una efectividad de 3.75 en 29 aperturas como abridor. “Estos partidos son cruciales, no podemos cometer errores así”.
Holmes mantuvo el control hasta el cuarto inning, cuando Realmuto y Brandon Marsh lo sacaron del juego tras 76 lanzamientos. Mendoza apostó por un bullpen fresco, pero no logró contener la ofensiva rival.
Megill, otra incógnita en el montículo
Tylor Megill, en proceso de rehabilitación con Triple-A Syracuse, volvió a sentir molestias en el codo y está consultando con varios especialistas. La rigidez reapareció en lanzamientos suaves, similar a lo que sintió en junio, cuando una resonancia mostró inflamación sin mayores daños.
Vientos toma protagonismo… y se enfría
Por primera vez en la temporada, Mark Vientos fue colocado como tercer bate, entre Juan Soto y Pete Alonso. Aunque se fue de 3-0 con una base por bolas y dos ponches, venía encendido: desde el 17 de agosto, había acumulado un OPS de 1.144, 10 jonrones, 25 impulsadas y un promedio de .304 en 22 juegos. Un giro notable tras un inicio de campaña difícil.
Movimientos en la alineación
En medio de una racha de 10 juegos consecutivos y enfrentando a un zurdo, Mendoza dio descanso a Jeff McNeil. Luis Ángel Acuña abrió en segunda base (2-0), José Siri repitió en el jardín central (dos ponches), y Cedric Mullins entró como emergente en la séptima, recibiendo una base por bolas y conectando un sencillo en la novena.
Winker, fuera por el resto del año
Mendoza confirmó lo que se temía: Jesse Winker no volverá esta temporada. El bateador designado, afectado por una lesión en la espalda, ha suspendido su rehabilitación y está en consulta médica para definir los próximos pasos.
