Un nuevo proyecto de ley presentado ante el Concejo Municipal podría convertir a la ciudad de Nueva York en la jurisdicción con el salario mínimo más alto de Estados Unidos. La propuesta plantea un aumento gradual que llevaría el salario mínimo desde los actuales 17 dólares por hora hasta 30 dólares, una cifra sin precedentes entre las grandes ciudades del país.
Aumento escalonado que se extendería hasta 2032
La iniciativa, denominada Ley de Salario Mínimo de la Ciudad de Nueva York, establece un calendario progresivo que distingue entre grandes empleadores y pequeñas empresas. Según el texto legislativo, las compañías con más de 500 trabajadores alcanzarían los 30 dólares por hora en 2030, mientras que los negocios más pequeños tendrían hasta 2032 para cumplir con el nuevo umbral.
El plan contempla incrementos anuales:
- • Grandes empleadores: 20 dólares en 2027, 23 en 2028, 26 en 2029 y 30 en 2030.
- • Pequeñas empresas: aumentos similares, pero con un año adicional para llegar a 29 dólares en 2031 y a 30 en 2032.
Nueva York superaría a otras ciudades con salarios altos
Si se aprueba, la medida situaría a Nueva York por encima de ciudades como Seattle, cuyo salario mínimo supera los 21 dólares por hora, y de Los Ángeles, que ya aprobó un aumento a 30 dólares para trabajadores de hoteles y aeropuertos a partir de 2028. El proyecto neoyorquino sería, por tanto, el intento más ambicioso de establecer un piso salarial elevado en una gran ciudad estadounidense.
El costo de vida como motor del debate
Los defensores del proyecto argumentan que el aumento responde a la realidad económica de la ciudad. Estudios del propio Concejo Municipal indican que un salario digno en el área metropolitana está muy por encima del mínimo actual, especialmente considerando gastos como vivienda, transporte y alimentación.
Investigaciones del Instituto de Política Económica muestran que, sin cambios legislativos, cerca de 1,68 millones de trabajadores —aproximadamente el 36,7% de la fuerza laboral asalariada— ganarían menos de 30 dólares por hora en 2030. La propuesta, por tanto, tendría un impacto directo en una parte significativa de la población trabajadora.
Para muchos defensores, incluso 30 dólares por hora podrían quedarse cortos en los condados más costosos de la ciudad.
Preocupación entre pequeños negocios y restaurantes
El proyecto también ha generado inquietud entre propietarios de negocios, especialmente en sectores con márgenes estrechos como la restauración. Algunos operadores advierten que un aumento tan significativo podría traducirse en precios más altos, reducción de personal o recortes de horas laborales.
Los empresarios señalan que el incremento salarial se sumaría a otros costos crecientes, como alquileres comerciales, seguros y servicios públicos, lo que podría poner en riesgo la viabilidad de ciertos establecimientos.
Obstáculos legales y próximos pasos
El futuro del proyecto de ley aún es incierto. Un desafío clave es que el estado de Nueva York establece actualmente el salario mínimo y la legislación estatal no otorga de manera explícita a la ciudad la autoridad para fijar un mínimo más alto. Este punto podría desencadenar disputas legales si la propuesta avanza.
Por ahora, la medida ha sido remitida al Comité de Protección al Consumidor y al Trabajador del Concejo Municipal, donde será objeto de audiencias públicas, debates y un proceso legislativo que promete generar opiniones intensas en ambos lados del debate.
