La planificación tributaria suele abordarse desde la perspectiva de un año calendario, pero en la práctica los ingresos no siempre llegan de manera uniforme. Pueden adelantarse, retrasarse o coincidir en un mismo periodo, lo que puede empujar a una persona hacia tramos impositivos más altos. Adoptar una estrategia de planificación multianual permite anticipar estos movimientos, controlar mejor el momento en que se reconoce el ingreso y coordinar pérdidas y deducciones para optimizar el impacto fiscal.
Este enfoque ofrece mayor estabilidad, reduce sorpresas y permite aprovechar la progresividad del sistema tributario de manera más estratégica.
Estrategia 1: Balancear ingresos entre años
Esta estrategia es especialmente útil para personas mayores de 59 años con cuentas sujetas a distribuciones mínimas obligatorias en el futuro, así como para quienes tienen ingresos variables o provenientes de múltiples fuentes, como inversionistas, propietarios de negocios o trabajadores que reciben bonificaciones o ganancias de capital.
El objetivo es mantener la eficiencia fiscal cada año, aprovechando la estructura progresiva del código tributario.
Recomendaciones de planificación:
- Reconocer más ingresos en años de ingresos bajos para aprovechar tasas impositivas reducidas.
- Limitar el ingreso adicional en años en los que ya se está en tramos altos.
- Calcular las distribuciones mínimas obligatorias al acercarse a los 73 años para anticipar el impacto fiscal.
- Evitar concentrar múltiples eventos de ingreso en un mismo año cuando exista flexibilidad.
- Considerar cómo las distribuciones de portafolio, rebalanceos y otras fuentes externas pueden coincidir.
Estrategia 2: Coordinar ingresos con pérdidas y deducciones
Esta estrategia es adecuada para personas cuyos ingresos o deducciones varían de un año a otro. Si se anticipa un aumento significativo de ingresos —por bonificaciones, ventas de activos, ingresos empresariales o eventos extraordinarios— es posible preparar deducciones que compensen ese incremento.
Recomendaciones de planificación:
- Vender activos apreciados en años en los que existan pérdidas realizadas disponibles.
- Evitar que pérdidas o deducciones se desperdicien en años de ingresos bajos.
- Agrupar deducciones detalladas, como impuestos a la propiedad o donaciones caritativas, en años con ingresos elevados.
- Para propietarios de negocios, programar gastos importantes —como compras de equipo— en años de mayores ingresos para compensar el impacto fiscal.
Estrategia 3: Gestionar qué tipo de ingreso utilizar cada año
El orden en que se retiran fondos o se utilizan distintas fuentes de ingreso puede modificar significativamente la carga tributaria. Elegir entre ingresos ordinarios o ganancias de capital, y decidir de qué cuentas retirar, puede marcar la diferencia entre tasas más altas o más bajas.
Recomendaciones de planificación:
- Administrar la mezcla de ingresos ordinarios y ganancias de capital para evitar aumentos innecesarios en la carga fiscal.
- Coordinar los ingresos del portafolio con ingresos externos como salarios o bonificaciones.
- Ajustar retiros o distribuciones para mantener el ingreso total dentro de rangos fiscales deseados.
- Utilizar la flexibilidad entre cuentas para evitar la acumulación de múltiples fuentes de ingreso altamente gravadas en un mismo año.
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La planificación multianual no se basa en reaccionar, sino en anticipar y controlar resultados. Al distribuir ingresos, coordinar deducciones y elegir estratégicamente de dónde provienen los fondos cada año, es posible reducir aumentos innecesarios en la carga tributaria y lograr resultados más consistentes y eficientes a lo largo del tiempo.
