Argentina avanzó a los octavos de final del Mundial tras vencer 3-2 a Cabo Verde en un partido que quedará registrado como uno de los episodios más inesperados y dramáticos de la competición. Un gol en el minuto 111, atribuido inicialmente al ‘Cuti’ Romero y luego considerado como desvío en propia puerta de Diney, evitó lo que habría sido un resultado histórico para la selección africana, debutante en la Copa del Mundo y ubicada en el puesto 67 del ránking FIFA.
La Albiceleste, vigente campeona del mundo, sufrió más de lo previsto ante un rival que igualó el marcador en dos ocasiones y que obligó a Argentina a disputar una prórroga llena de tensión, errores defensivos y momentos de brillantez individual.
Cabo Verde sorprende y exige al campeón

El encuentro comenzó con una primera parte discreta, marcada por la solidez defensiva de Cabo Verde, que se plantó con un esquema 1-4-5-1 muy ordenado y difícil de penetrar. Argentina, paciente y sin desesperarse, buscó espacios con su once habitual, confiando en la creatividad de su mediocampo y en la inspiración de Lionel Messi.
La apertura del marcador llegó en el minuto 29, gracias a un pase milimétrico de Lisandro Martínez que Messi controló y definió con la precisión que lo caracteriza. Con ese gol, el capitán argentino continuó ampliando sus registros históricos en Mundiales: vigésimo gol, trigésimo partido disputado y ocho encuentros consecutivos anotando en Copas del Mundo.
Segundo tiempo lleno de advertencias
La segunda mitad inició con un ritmo bajo y con un Cabo Verde más atrevido. El arquero Vozinha, de 40 años, alternó intervenciones arriesgadas con atajadas que encendieron a la grada. Argentina, por momentos, perdió claridad y energía, mientras que el equipo africano aprovechó un error de marca de Enzo Fernández para que Deroy Duarte anotara el 1-1, un gol que resonó en todo el mundo futbolístico.
A partir de ese momento, el campeón sufrió. Hubo un posible penalti por mano de Lopes, varias faltas mal ejecutadas por Messi y una sensación creciente de que el partido se encaminaba a un desenlace incierto. Finalmente, la prórroga se hizo inevitable.
Prórroga de emociones extremas
El tiempo extra comenzó con un gol de Lisandro Martínez, que firmó una actuación sobresaliente con asistencia y anotación. Sin embargo, Cabo Verde respondió con una joya de Sidny Cabral Lopes, quien marcó un golazo a la escuadra que ya se perfila como uno de los mejores del torneo. La celebración del jugador, que corrió a besar a su pareja en la grada, añadió un componente humano y emotivo al momento.
Con el 2-2, el partido entró en un tramo de máxima tensión. Argentina buscó el gol con insistencia, mientras que Cabo Verde defendía con valentía y orden. El desenlace llegó en el minuto 111, cuando un remate de Romero desviado por Diney terminó en el fondo de la red, sellando el 3-2 definitivo.
Triunfo que deja preguntas abiertas
Aunque Argentina logró avanzar, el partido dejó señales de alerta. El equipo mostró desgaste físico, falta de ideas en ciertos tramos y algunos jugadores terminaron con molestias. Las atajadas del ‘Dibu’ Martínez evitaron un posible 3-3 que habría llevado el encuentro a los penaltis, un escenario que habría generado tensión extrema tanto en la cancha como entre los aficionados.
La Albiceleste deberá revisar aspectos tácticos y recuperar energías si quiere sostener su aspiración al bicampeonato. Cabo Verde, por su parte, se despide del Mundial dejando una impresión memorable y ganándose el respeto internacional por su valentía y calidad competitiva.
