Durante 2025 y 2026, el proceso para solicitar asilo en Estados Unidos experimentó cambios significativos que alteraron de manera profunda los requisitos, los plazos y las condiciones bajo las cuales las personas pueden presentar sus solicitudes. Estas modificaciones, implementadas por distintas agencias federales, han redefinido el acceso al asilo, los costos asociados y la forma en que se procesan los casos tanto en la frontera como dentro del país.
Costos obligatorios y nuevas tarifas
Uno de los cambios más relevantes es la incorporación de tarifas obligatorias para quienes solicitan asilo. Lo que históricamente había sido un trámite gratuito ahora implica pagos anuales y sin posibilidad de exención.
El Formulario I-589, utilizado para solicitar asilo, tiene un costo de 100 dólares por solicitud. Además, se estableció la Tarifa Anual de Asilo (AAF), que asciende a 102 dólares por cada año en que el caso permanezca pendiente. Las personas solicitantes disponen de 30 días para realizar el pago una vez recibida la notificación correspondiente.
Desde el 29 de mayo de 2026, la falta de pago conlleva el rechazo automático de la solicitud. En los casos en que la persona no cuente con estatus legal, USCIS puede iniciar un proceso de deportación. Las tarifas no cuentan con exenciones, independientemente de la situación económica del solicitante.
Cambios en las vías de procesamiento
Tradicionalmente, el sistema de asilo contemplaba dos vías principales: la afirmativa, para quienes no estaban en proceso de deportación y acudían a una entrevista con un oficial de USCIS; y la defensiva, para quienes ya enfrentaban un proceso de remoción y presentaban su caso ante un juez de inmigración.
A partir de 2025, USCIS implementó un cambio sustancial: la agencia puede remitir un caso directamente a un juez de inmigración sin realizar la entrevista inicial. Esta medida busca reducir la acumulación de casos y, según declaraciones del director de USCIS, evitar que el sistema se utilice para dilatar procesos y obtener permisos de trabajo.
Plazos más estrictos y aceleración en frontera
Los plazos para presentar solicitudes y completar entrevistas también se han reducido de manera considerable. La aplicación CBP One, que permitía solicitar citas desde México, fue eliminada el 20 de enero de 2025.
La entrevista de temor creíble se programa ahora entre 7 y 10 días después del ingreso al país, lo que deja un margen muy limitado para obtener representación legal. En ciudades fronterizas como El Paso, Tucson y San Diego, se implementó un programa piloto que exige presentar el Formulario I-589 en un plazo de solo 21 días, en contraste con el periodo tradicional de un año.
La regla del año continúa vigente: en la mayoría de los casos, la solicitud de asilo debe presentarse dentro del primer año desde la última llegada al país. El incumplimiento de este requisito puede resultar en la pérdida de elegibilidad para el asilo.
Medidas adicionales implementadas en 2026
Durante 2026 se introdujeron otras disposiciones que afectan directamente a las personas solicitantes. El programa MPP, conocido como “Quédate en México”, fue reinstaurado para ciertos casos, obligando a algunas personas a esperar en territorio mexicano mientras avanza su proceso.
La deportación acelerada se amplió, permitiendo que más personas sean expulsadas sin una audiencia completa ante un juez. Asimismo, desde octubre de 2025 es posible presentar el Formulario I-589 en línea a través de myUSCIS, aunque únicamente en casos que no estén en corte, no correspondan a menores no acompañados y no tengan solicitudes previas pendientes. El pago debe realizarse de manera electrónica.
A partir del 18 de mayo de 2026, se exige que los abogados estén presentes físicamente en las entrevistas; ya no se permite la participación remota. Además, se ha registrado un aumento en la frecuencia de detenciones, incluso entre personas que presentaron sus solicitudes dentro de los plazos establecidos.
Panorama general del sistema de asilo actual
En conjunto, estos cambios han transformado profundamente el proceso de asilo en Estados Unidos. Lo que antes era un trámite gratuito, con entrevistas garantizadas y plazos amplios para preparar la solicitud, ahora implica costos obligatorios, posibles remisiones directas a corte sin entrevista previa, plazos acelerados en frontera y un mayor riesgo de detención.
