Hace un par de semanas les hablaba de lo fascinante que me parece el cielo nocturno y lo interesante que es observar las estrellas, más que nada porque mi recomendación de ese día consistía en ello.
Pero, como sabrán, ese impresionante cielo nocturno no es solo un mar de estos esferoides luminosos, sino que alberga otros miles de misterios que son imposibles de apreciar a simple vista.
Sin embargo, recordarán que durante ciertas noches al año un hermoso cuerpo celeste hace su aparición en ese inmenso mar y nos sigue impresionando con sus variadas formas y colores: la luna.
Particularmente la considero como una especia de amuleto de la suerte, me aporta calma, inspiración, seguridad, pero también me despierta dudas constantemente que hasta ahora no les he dado respuesta.
Mientras tanto, yo me conformo con observarla tanto a simple vista como a través de todos los lentes que estén a mi alcance para tenerla cada vez más cerquita de alguna manera, e intento capturar en imágenes cada uno de sus cambios.
Se podrán imaginar mi emoción la única vez que la vi a través de un telescopio, fue indescriptible, no les miento cuando les digo que no hallo la forma de explicarles lo que se siente, pero sí les aseguro que es algo que deben experimentar al menos una vez en la vida.
Si no tienen acceso a un telescopio, les cuento que la oportunidad de hacerlo está más cerca de lo que imaginan, específicamente Bowling Green Cottage en Parade Ground.
Amigos, mañana de 6:00 a 7:00 p.m. este especio será el punto de encuentro para todo el que desee ver a través de este artefacto una de las creaciones más maravillosas del universo conocido mientras aprenden “cómo se nos aparecen los movimientos de la luna y el sol mientras observamos desde la Tierra”.
No solo será un plan divertido sino también educativo que seguramente les despertará la curiosidad por cosas que antes solían pasar por alto.
Aprovechen esta oportunidad que no se repite con tanta frecuencia y aprendan un poco más del mundo que los rodea.
