Tonos neutros:
Los colores neutros como el blanco, beige y arena son ideales para el verano. Son versátiles, elegantes y fáciles de combinar en cualquier ocasión.
Estampados florales maximalistas:
Los estampados florales grandes y llamativos están de moda. Desde vestidos hasta blusas y faldas, estos patrones se adaptan a diversas prendas. Combínalos con accesorios sencillos para que el estampado sea el protagonista.
Transparencias y capas ligeras:
Telas transparentes como el tul y la organza se usan en capas para crear looks etéreos y aireados. Vestidos con capas de tul, blusas transparentes con bralettes o faldas con múltiples capas de organza son opciones chic.
Denim completo:
El denim sigue siendo tendencia, pero esta temporada se enfoca en piezas completas como jumpsuits, vestidos y conjuntos coordinados. Combínalos con accesorios metálicos o de cuero para un toque extra de estilo.
Siluetas oversize:
Las prendas holgadas están en todas partes. Desde blazers hasta pantalones y camisas, las siluetas oversize ofrecen comodidad sin sacrificar el estilo. Equilibra las proporciones para evitar que el look sea demasiado voluminoso.
Trajes de baño con detalles cut-out:
Busca trajes de baño con recortes estratégicos en la parte delantera, lateral o en la espalda para un look moderno y atrevido.
Sandalias de tiras delgadas:
Las sandalias minimalistas y elegantes con tiras delgadas son un básico de verano que nunca pasa de moda. Este año, los diseños con detalles de cadena o nudos son especialmente populares.
¡Espero que encuentres inspiración en estas tendencias para armar tus looks de la temporada!
