Un estudio de modelado ofrece la primera evaluación global de la carga sanitaria y económica del chikungunya, revelando impactos previamente subestimados en los sistemas de salud en todo el mundo
Mosquito Aedes aegypti sobre la piel que provoca dengue, zika y chikungunya Estudio: La carga sanitaria y económica mundial del chikungunya de 2011 a 2020: un análisis basado en modelos sobre el impacto de una enfermedad emergente transmitida por vectores .
En un artículo reciente publicado en BMJ Global Health , los investigadores evaluaron la carga mundial de chikungunya entre 2011 y 2020, incluidos los costos económicos y de salud.
Concluyeron que la carga de esta enfermedad es mayor de lo que se creía anteriormente y podría poner a prueba los sistemas de salud locales.
La chikungunya es una enfermedad viral transmitida por mosquitos causada por el virus chikungunya (CHIKV), propagado por mosquitos del género Aedes .
El primer brote notificado se produjo en Tanzania en 1952 y ahora es un problema de salud mundial. En 2022, se detectó CHIKV en más de 110 países.
Los síntomas agudos de la chikungunya incluyen fatiga, sarpullido, dolor en las articulaciones y fiebre, mientras que los efectos crónicos se extienden a dolores articulares duraderos y otras complicaciones que pueden afectar gravemente la calidad de vida de las personas afectadas.
Los casos graves pueden afectar a múltiples órganos y causar problemas de salud graves o la muerte.
La enfermedad tiene graves repercusiones económicas, ya que la perturbación de las economías locales, las respuestas a los brotes y las hospitalizaciones contribuyen a la elevada carga económica.
Los mosquitos Aedes se están propagando debido a los cambios ambientales, la urbanización y la globalización, lo que aumenta el riesgo de brotes en todo el mundo.
Las lagunas de conocimiento actuales incluyen la falta de notificación de casos de chikungunya debido a diagnósticos erróneos, herramientas de diagnóstico limitadas y problemas relacionados con el acceso a la atención médica.
La carga mundial real de chikungunya sigue sin estar clara y a menudo se subestima.
Los investigadores buscaron llenar los vacíos de conocimiento actuales modelando la carga económica y sanitaria global del chikungunya para orientar las políticas de salud pública, mejorar la vigilancia y asignar recursos de manera efectiva.
Los investigadores crearon modelos de simulación basados en datos que estimaron la carga mundial de la enfermedad entre 2011 y 2020, siguiendo las directrices de la Carga Mundial de Enfermedades (GBD, por sus siglas en inglés).
Los resultados clave incluyeron la carga económica (costos sociales y de atención médica), los años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) y el número de casos a nivel mundial.
Los investigadores agruparon los datos en siete superregiones de la GBD para realizar comparaciones después de recopilar datos de casos de múltiples fuentes, incluidos los ministerios de salud locales.
Corrigieron los casos por subregistro, utilizando estimaciones de un estudio seroepidemiológico realizado en Puerto Rico y modelos ajustados basados en sistemas de vigilancia regionales y el índice de seguridad sanitaria global.
Los AVAD incluyeron los años vividos con discapacidad (AVD) y los años de vida perdidos (AVP).
Dado que la mortalidad se produce principalmente en la fase aguda de la enfermedad, esta fue la fase utilizada para calcular los AVD.
Los investigadores estimaron los AVD utilizando ponderaciones de discapacidad (PDI) comparables a las de otras enfermedades, como el dengue moderado para los casos agudos y la artritis reumatoide para los crónicos.
Se utilizó una tasa de mortalidad del 0,07%, con una edad media de muerte establecida en 51 años.
Para el cálculo de los costos, los costos directos incluyeron los recursos médicos utilizados durante las fases crónica y aguda, en particular los medicamentos, la atención ambulatoria y las estadías en el hospital.
Los costos indirectos incluyeron el ausentismo de los cuidadores y de los pacientes.
Los costos se ajustaron según las tasas de inflación y la paridad del poder adquisitivo (PPA).
Se utilizaron métodos indirectos para estimar los costos, especialmente en los países que carecían de datos detallados.
