Un informe publicado esta semana por Partnership for New York City detalla la magnitud de la carga financiera que enfrentan las familias trabajadoras de Brooklyn, el Bronx, Queens y otros vecindarios de la ciudad, quienes están subsidiando los costos del seguro de auto en todo el estado. Según el estudio, los neoyorquinos de la ciudad pagan casi cuatro veces más que los conductores del norte del estado por exactamente la misma cobertura.
El informe Spotlight: Affordability Models for New York’s Car Insurance Industry revela que una familia en Brooklyn paga en promedio $6,779 al año por un seguro de auto de cobertura completa, mientras que un conductor fuera de la ciudad paga solo $1,774. La diferencia —$5,005 anuales— representa dinero que podría destinarse a alimentos, renta o educación. Incluso comparado con Jersey City, a solo unos kilómetros de distancia, la disparidad es evidente: allí el costo anual es de $3,414, casi la mitad de lo que paga un residente de Brooklyn.
El estudio confirma lo que la coalición Citizens for Affordable Rates (CAR) ha denunciado durante años: el sistema de seguros de Nueva York castiga a las familias trabajadoras y a las comunidades de color con las primas más altas del país, a pesar de que la ciudad tiene una de las tasas de mortalidad vial más bajas de Estados Unidos.
“Este informe pone cifras a lo que familias en Jackson Heights, Sunset Park y East New York han vivido por años: nos cobran como si fuéramos los conductores más peligrosos del país cuando la realidad es lo contrario”, afirmó José Bayona, portavoz de Citizens for Affordable Rates. “Nuestros vecindarios tienen algunas de las calles más seguras del país, pero un repartidor en Corona paga casi $7,000 al año mientras que otros conductores pagan una fracción. Este sistema está roto y los legisladores deben apoyar el plan de la gobernadora Hochul para arreglarlo.”
Un sistema que golpea más fuerte a los vecindarios trabajadores
El informe también muestra que Nueva York lidera el país en costos de seguro mínimo obligatorio, con un promedio de $1,773 al año. Esto representa un 25% más que Nueva Jersey, 67% más que Florida y 94% más que California. Sin embargo, el impacto más severo recae en los vecindarios de clase trabajadora de la ciudad.
Mientras una familia del norte del estado puede costear un seguro completo sin comprometer su presupuesto, una familia de Brooklyn debe elegir entre una cobertura adecuada o necesidades básicas como alimentos. Para familias inmigrantes que operan pequeños negocios —bodegas, taxis, restaurantes, servicios de entrega— estos costos inflados generan efectos en cadena que afectan a comunidades enteras.
“Cuando un bodeguero del South Bronx paga $6,000 por seguro mientras que un comerciante en un pueblo del norte del estado paga $2,000, esa diferencia no desaparece”, explicó Bayona. “Se refleja en precios más altos para el pan, la leche y todo lo que necesitan las familias trabajadoras. Obliga a los taxistas a trabajar más horas lejos de sus hijos. Aumenta las tarifas de entrega para todos.”
La ironía es contundente: los residentes de Nueva York, que conducen menos, tienen menos accidentes y usan más transporte público, pagan las primas más altas para sostener un sistema que beneficia a aseguradoras y a litigios que ocurren mayormente fuera de la ciudad.
Modelos de reforma en otros estados ofrecen soluciones comprobadas
El informe destaca reformas exitosas en Ohio, Florida y Michigan que han reducido significativamente los costos para las familias trabajadoras:
• Michigan redujo las tarifas estatales en un 15% entre 2013 y 2023 • Florida registró una disminución del 6.5% en 2025 tras una reforma integral • Ohio mantiene consistentemente algunas de las tarifas más bajas del país
Estos estados lograron avances reemplazando el sistema de “No-Fault” por modelos de negligencia comparativa, limitando pagos excesivos por demandas y restringiendo el impacto del código postal en las primas de conductores urbanos.
El informe también señala que el 93% del fraude médico y el 75% de los reportes de fraude en Nueva York están vinculados al sistema No-Fault, un modelo obsoleto que solo 12 estados mantienen, mientras que 38 ya han adoptado alternativas más equitativas.
Para las comunidades multirraciales de la ciudad, estas no son discusiones teóricas: son decisiones de supervivencia diaria. Una asistente de salud en Flatbush trabajando dos empleos. Un comerciante coreano en Flushing recortando horas a sus empleados. Un dueño de restaurante mexicano en Sunset Park subiendo tarifas de entrega. Un taxista bangladesí en Jamaica trabajando 60 horas semanales porque el seguro consume una cuarta parte de sus ingresos.
Llamado a la acción legislativa
La coalición Citizens for Affordable Rates insta a los legisladores estatales a actuar en esta sesión legislativa para cerrar vacíos legales utilizados por actores fraudulentos, fortalecer la aplicación de la ley, actualizar estándares legales obsoletos y modernizar reglas de responsabilidad que han inflado las primas durante años.
“La gobernadora Hochul dio un paso importante en su discurso del Estado del Estado”, concluyó Bayona. “Ahora la Legislatura debe completar el trabajo. El informe de Partnership les ofrece una hoja de ruta. Las familias trabajadoras de Brooklyn, el Bronx y Queens ya les dieron el mandato. La pregunta es si Albany apoyará a las comunidades que pagan $7,000 al año o a los intereses especiales que se benefician del sistema actual.”
Sobre Citizens for Affordable Rates (CAR)
Citizens for Affordable Rates (CAR) es una coalición de residentes, defensores y organizaciones dedicada a abordar las causas profundas del alto costo de vida en Nueva York. A través de la educación, la incidencia pública y la reforma de políticas, CAR trabaja para construir un sistema más accesible y justo para todos los neoyorquinos. Más información en www.citizensforaffordablerates.com
