A medida que se acerca la fecha límite para presentar la declaración de impuestos, millones de trabajadores en Estados Unidos se preparan para reclamar nuevas exenciones federales sobre ingresos por propinas y horas extra. Estas deducciones, disponibles por primera vez este año, forman parte de una reforma tributaria federal que modificó el tratamiento fiscal de ciertos ingresos laborales.
Sin embargo, el panorama cambia cuando los contribuyentes pasan del formulario federal al estatal. Cada estado decide si adopta o no los cambios del código tributario federal, y la mayoría ha optado por no hacerlo. Como resultado, muchos trabajadores que recibirán una exención federal deberán igualmente pagar impuestos estatales sobre esos mismos ingresos.
La fecha límite para presentar la declaración es este miércoles, tanto para el gobierno federal como para la mayoría de los estados.
Cómo funcionan los impuestos estatales sobre la renta
En 41 estados, los residentes deben pagar impuesto sobre la renta por sueldos y salarios. Esto implica completar dos formularios: primero el federal y luego el estatal. La mayoría de los estados utiliza cifras del formulario federal como punto de partida para sus propios cálculos.
Ocho estados no aplican impuesto sobre la renta: Alaska, Florida, Nevada, Dakota del Sur, Tennessee, Texas, Wyoming y Nuevo Hampshire, aunque este último grava ciertos ingresos por inversiones. Washington aplica impuesto a ganancias de capital, pero no a salarios. Missouri, en cambio, grava salarios pero no ganancias de capital.
Qué estados sí adoptaron las exenciones por propinas y horas extra
Solo un grupo reducido de estados ha decidido reflejar las nuevas exenciones federales en sus sistemas tributarios. Entre ellos se encuentran Idaho, Iowa, Montana, Dakota del Norte y Oregon, que permiten las tres deducciones: propinas, horas extra y ciertos préstamos para vehículos nuevos ensamblados en Estados Unidos.
Colorado adoptó únicamente las deducciones por propinas y préstamos de autos, mientras que Alabama incorporó solo la deducción por préstamo de auto.
En algunos estados, los cambios federales se aplican automáticamente a nivel estatal, salvo que el gobernador o la legislatura decidan excluirse. En otros, como Idaho, fue necesaria una actualización explícita de la ley estatal.
Arizona, un caso atípico en materia de deducciones
Arizona se ha convertido en una excepción notable. Sus formularios estatales incluyen deducciones por propinas, horas extra y préstamos de autos basadas en una orden ejecutiva de la gobernadora Katie Hobbs. La medida asumía que la Legislatura aprobaría posteriormente una ley para formalizar esas exenciones.
Sin embargo, la legislación no avanzó. Hobbs vetó dos proyectos porque incluían disposiciones corporativas que ella rechazaba, y un tercer intento legislativo tampoco prosperó. El resultado es un escenario inusual: miles de contribuyentes podrían reclamar deducciones que no están autorizadas por la ley estatal vigente.
Expertos en derecho tributario señalan que el estado podría aprobar una ley retroactiva, incluso después de la fecha límite de presentación.
Estados donde las exenciones quedaron en suspenso
En Carolina del Sur, la Legislatura consideró adoptar las exenciones federales y extendió el plazo para solicitar reembolsos hasta el 15 de octubre. La Cámara aprobó la medida, pero el Senado la rechazó.
En Wisconsin, la Legislatura aprobó deducciones por propinas y horas extra, pero el gobernador Tony Evers vetó la propuesta.
Estados que aplicarán las exenciones a partir de 2026
Georgia, Indiana y Michigan aprobaron leyes que permitirán deducciones por propinas y horas extra, pero solo a partir del año fiscal 2026. Esto significa que los contribuyentes que presentan sus formularios correspondientes al año fiscal 2025 aún no pueden beneficiarse.
En sentido contrario, Oregon evalúa revertir parte de sus exenciones. Una propuesta pendiente eliminaría la deducción por préstamos de autos y algunas exenciones corporativas a partir de 2026.
Qué puede ocurrir en los próximos meses
Aún hay estados que podrían sumarse o excluirse de las exenciones para el año fiscal 2026. Las decisiones dependerán de debates legislativos, prioridades presupuestarias y del impacto fiscal que cada estado esté dispuesto a asumir.
Mientras tanto, los contribuyentes deben revisar cuidadosamente las instrucciones de sus formularios estatales y, en caso de duda, consultar a un profesional tributario para evitar errores que puedan generar sanciones o ajustes posteriores.
