En cada esquina de Nueva York, la moda urbana se transforma con el ritmo de las estaciones. La más reciente edición de la Fashion Week ha dejado claro que el street style no solo proyecta lo que vendrá en el universo del vestir cotidiano, sino que ya está definiendo las coordenadas estéticas que dominarán los próximos meses.
Creatividad sin límites en las calles
Tal como destaca Glamour, los invitados a los desfiles han transformado las calles de Manhattan y Brooklyn en un escenario alternativo de moda, donde la creatividad desbordante y la experimentación con siluetas y complementos se han robado todas las miradas.
Entre los elementos más llamativos de esta edición, destaca la aparición protagónica de los pantalones de silueta amplia, conocidos como balloon pants. Esta forma escultural, que cobró relevancia tras su presencia en la más reciente propuesta de Alaïa, se ha afianzado como una de las elecciones más recurrentes entre figuras del espectáculo, editores de moda, compradores y estilistas.
La elección de estos pantalones de silueta generosa y arquitectura marcada, conocidos también como harem pants, obedece tanto a la libertad de movimiento que brindan como a su potente efecto estético.
Cómo equilibrar la silueta
Según Glamour, casas como Chloé y Toteme han sido clave en el auge de esta tendencia, mientras que diseñadores como Ashlyn, Michael Kors y Adam Lippes la han incorporado en sus colecciones para la próxima temporada primaveral. Para compensar el volumen de estas piezas, se sugiere optar por tops ceñidos y calzado de líneas estilizadas, logrando una silueta equilibrada y actual.
En materia de chaquetas, la preferencia se inclina hacia los cortes reducidos. Durante la Fashion Week, los asistentes han apostado por piezas que revelan la cintura: desde versiones en denim hasta blazers negros acortados y gabardinas de silueta contenida.
Si bien su utilidad puede disminuir con la llegada del frío intenso, Glamour subraya que estas chaquetas destacan durante el otoño frente a los clásicos abrigos largos. Para quienes desean encarnar el estilo otoñal por excelencia, las versiones en cuero o ante ofrecen un atractivo particular. Además, combinar una chaqueta corta con una prenda exterior más larga se consolida como una estrategia visual poderosa que amplifica el efecto estilístico.
Brillos para el día
El resplandor en plena luz del día ha dejado de ser una excepción para convertirse en una postura estilística audaz. Las prendas con lentejuelas y acabados luminosos han tomado las calles, validando el uso de brillos más allá de la noche. Según Glamour, referentes como Chloe King y varias editoras de moda han optado por tops de lentejuelas en patrones a rayas, mientras que las faldas con destellos se combinan con camisetas blancas y gabardinas en tonos caqui, creando un contraste refinado y contemporáneo.
Para quienes optan por una expresión más discreta, los bolsos con aplicaciones de lentejuelas se presentan como una opción adaptable, perfecta para incorporar brillo sin depender de eventos formales.
El retorno del sombrero pillbox ha evocado el espíritu de los años sesenta, aunque con un giro contemporáneo que lo adapta al imaginario de 2025. Este accesorio icónico, reconocido por su estructura plana en la parte superior y sus bordes rectos, ha sido reinventado por firmas como Gigi Burris y Lele Sadoughi, que lo presentan en versiones audaces con estampados como el animal print. Según Glamour, quienes aún exploran cómo sumarse a esta tendencia pueden optar por alternativas de líneas suaves, como los modelos en borrego o las clásicas boinas, que reemplazan con estilo al tradicional gorro de invierno.
Preppy con espíritu vintage
La estética preppy ha vuelto con fuerza, especialmente a través de los clásicos suéteres de rombos, también conocidos como argyle. Inspirados en figuras icónicas como Blair Waldorf, estos diseños tradicionales han reaparecido en jerséis, cárdigans y chalecos, adaptándose tanto a looks con faldas de cuadros como a combinaciones más atrevidas con piezas de cuero. Glamour sugiere explorar tiendas vintage o de segunda mano, donde es posible hallar verdaderas joyas estilísticas sin necesidad de realizar grandes inversiones.
El impacto de estas corrientes estilísticas ya se deja sentir en las plataformas digitales y, como señala Glamour, todo apunta a que su protagonismo crecerá en los meses venideros, reafirmando a Nueva York como núcleo creativo y laboratorio de vanguardia para el street style internacional.
