La explosión ofensiva que Luisangel Acuña protagonizó en Venezuela difícilmente podría haberse anticipado. El infielder de los Mets, que no conectó un solo jonrón durante toda la temporada 2025 en Grandes Ligas, tuvo una actuación descomunal con los Cardenales de Lara al disparar cuatro cuadrangulares y remolcar siete carreras, una hazaña inédita en la historia de la Liga Profesional de Béisbol de Venezuela.
Un juego que reescribió su propia estadística
Acuña, de 23 años, inició el encuentro como jardinero central y comenzó su exhibición en la segunda entrada con un jonrón de tres carreras que impulsó a dos viejos conocidos de los Mets: el receptor Ali Sánchez y el jardinero Rafael Ortega. Su segundo batazo llegó en el sexto episodio, un cuadrangular solitario ante el ex lanzador de los Dodgers Darien Núñez que amplió la ventaja de Lara a 16-7.
El festival continuó en el séptimo con otro jonrón solitario y culminó en el noveno con un cuadrangular de dos carreras frente a un jugador de posición. Para entonces, los Cardenales se encaminaban a una victoria de 21-9 ante 4,728 aficionados en el Estadio Nueva Esparta.
Acuña terminó la noche con una línea de 4 hits en 6 turnos, cuatro jonrones, siete impulsadas y una base por bolas, convirtiéndose en el primer jugador en la historia de la LVBP en conectar cuatro jonrones en un mismo juego.
Un destello de potencial y linaje
La actuación evocó inevitablemente el poderío de su hermano mayor, Ronald Acuña Jr., ex MVP de la Liga Nacional. Para Luisangel, que ha tenido dificultades para consolidarse en el plato en MLB, este estallido ofensivo representa un recordatorio de su talento natural.
Acuña llegó a los Mets en el intercambio que envió a Max Scherzer a los Rangers en 2023. En 2024, MLB.com lo clasificó como el tercer mejor prospecto de la organización, y su debut en septiembre de ese año dejó buenas sensaciones: bateó .308/.325/.641 con tres jonrones en apenas 14 juegos.
Sin embargo, su progreso se estancó en 2025. Tras un inicio prometedor, cayó en un prolongado bache ofensivo en mayo y junio que lo llevó de regreso a Triple-A. Pasó el resto de la temporada alternando entre las menores y las mayores, utilizado con frecuencia como corredor emergente o reemplazo defensivo.
En 95 juegos con los Mets en 2025, su línea ofensiva fue de .234/.293/.274, sin jonrones y con solo ocho carreras impulsadas.
Aún forma parte del plan de los Mets
Acuña, que ha defendido segunda base, tercera, campocorto y jardín central, llega a 2026 sin opciones de ligas menores, lo que obliga a los Mets a tomar decisiones cuidadosas: si intentan enviarlo nuevamente a Triple-A, podrían perderlo en waivers.
Pese a sus altibajos, el presidente de operaciones de béisbol de los Mets, David Stearns, reiteró en noviembre su confianza en el joven venezolano. Según Stearns, Acuña no necesita convertirse en un bateador de élite para aportar valor, gracias a su defensa sobresaliente, su capacidad para cubrir múltiples posiciones y su velocidad excepcional en las bases.
Stearns añadió que el club aún ve un techo alto en su desarrollo y que, con una mejora moderada en su producción ofensiva, Acuña puede consolidarse como una pieza importante en un equipo competitivo.
