Revelaciones judiciales e informes policiales han sacado a la luz los mensajes de texto y la planificación previa tras el hallazgo sin vida de cuatro niños, su madre y la abuela materna en el interior de un apartamento en Mechanicville, al norte del estado de Nueva York. El caso, investigado como un asesinato‑suicidio premeditado, ha generado conmoción en la región y ha puesto en evidencia una serie de acciones coordinadas entre las dos mujeres antes de cometer los crímenes.
De acuerdo con las investigaciones presentadas por el jefe del Departamento de Policía de Mechanicville, Bill Rabbitt, Sarah Myers, de 44 años, y su madre, Amy Steadman, de 64, conspiraron para envenenar a tres de los menores y apuñalar al cuarto, antes de quitarse la vida. Los cuerpos fueron hallados en estado de descomposición el pasado 23 de junio, luego de que vecinos alertaran sobre la ausencia prolongada de la familia.
Planificación y mensajes engañosos al padre de las víctimas
Los peritajes informáticos revelaron que la madre y la abuela coordinaron la adquisición de medicamentos y la logística de los crímenes semanas antes de ejecutarlos, dejando evidencia digital que reconstruye la secuencia de los hechos.
Acopio de fármacos
Amy Steadman visitó diversas farmacias para recolectar dosis múltiples de somníferos de venta libre y medicamentos bajo receta médica. Según los investigadores, el objetivo era adormecer y envenenar a los menores, preparando un escenario que dificultara cualquier intento de auxilio.
Comunicaciones de distracción
El 10 de junio, día en que la policía sitúa la comisión de los asesinatos, Myers envió un mensaje de texto a su exesposo, Brady Harmon —residente en Utah—, afirmando que los niños padecían un “virus estomacal”. Con ello canceló una videollamada programada y evitó que el padre sospechara de la situación o intentara comunicarse con los menores.
Coordinación de custodia de verano
Días antes del crimen, Myers mantuvo intercambios con Harmon sobre un supuesto viaje de los cuatro niños —Harper (13), Hudson (11) y los gemelos Gavin y Gracelynn (10)— para pasar dos meses de vacaciones con él a partir del 1 de julio. En esos mensajes, también solicitó el depósito de la manutención infantil, reforzando la apariencia de normalidad y ocultando la planificación del crimen.
Cartas encontradas e investigación sobre los motivos
Durante la inspección de la escena del crimen, los detectives recuperaron notas manuscritas que intentaban justificar las acciones de ambas mujeres. Las cartas, atribuidas a Steadman y Myers, contenían alegatos que los investigadores han calificado como no verificados.
Alegatos no verificados
En las notas, ambas manifestaron enfado con el sistema de tribunales de familia del estado de Utah y alegaron supuestos abusos contra los menores como motivo para actuar. Las cartas describían los homicidios como una forma de “protegerlos”, aunque ninguna de estas afirmaciones ha sido corroborada por las autoridades.
Declaración policial y desmentido
El jefe policial Bill Rabbitt aclaró que la investigación no pudo verificar de manera independiente ninguna de las denuncias de abuso mencionadas en las cartas. Por su parte, Brady Harmon rechazó categóricamente las acusaciones y difundió los mensajes de texto recuperados para evidenciar la premeditación del hecho y la manipulación previa a los asesinatos
