Durante más de una década, los agentes de la división de Ejecución y Remoción de ICE estaban obligados a completar un formulario detallado antes de realizar cualquier arresto migratorio. Este documento incluía información como nombre, apariencia, dirección, empleo, historial migratorio y antecedentes penales del objetivo, y debía ser aprobado por un supervisor.
Sin embargo, este año, esa práctica fue eliminada. Según seis funcionarios y exagentes de ICE y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el cambio refleja una transición hacia operativos más amplios y menos documentados, alineados con la política migratoria del presidente Donald Trump.
Redadas masivas sin planificación formal
La eliminación del formulario —conocido como hoja de operaciones de campo— ha coincidido con arrestos aparentemente improvisados en ciudades como Los Ángeles y Washington D.C. Darius Reeves, exdirector de ICE en Baltimore, confirmó que el documento era obligatorio en casi todos los operativos, salvo cuando ICE colaboraba con agencias locales.
Aunque la fecha exacta del cambio no está clara, Reeves fue informado antes de dejar su cargo en mayo. Según él, la decisión se justificó como una medida para agilizar procesos, aunque considera que se trataba de una herramienta esencial para la seguridad y la rendición de cuentas.
Presión desde la Casa Blanca para aumentar arrestos
Funcionarios de alto nivel, como Stephen Miller, subjefe de gabinete, han exigido a ICE incrementar los arrestos diarios. En una reunión en mayo, Miller amenazó con despedir a líderes de oficinas de campo si no se alcanzaban al menos 3,000 detenciones por día.
Desde entonces, ICE ha intensificado redadas en lugares donde se congregan inmigrantes, como estacionamientos de tiendas de construcción y vecindarios latinos. Usuarios en redes sociales han denunciado que los agentes están realizando detenciones basadas en perfilamiento racial, en lugar de objetivos específicos.
ICE defiende el uso de tecnología, pero exfuncionarios lo cuestionan
Tras la publicación del reportaje, Tricia McLaughlin, subsecretaria adjunta del DHS, aseguró que ICE reemplazó el formulario por una plataforma tecnológica más eficiente. Según ella, los agentes siguen teniendo acceso a la misma información, pero ahora la gestionan digitalmente.
No obstante, Reeves y otros exfuncionarios afirman que no se implementó ninguna nueva plataforma. De hecho, las hojas ya se completaban electrónicamente antes del cambio, utilizando bases de datos internas.
¿Operativos dirigidos o detenciones arbitrarias?
En Chicago, DHS está preparando una base de operaciones para redadas en zonas latinas, mientras ICE trabaja en una lista de “objetivos de alto valor”. Sin embargo, exfuncionarios como Scott Shuchart advierten que los arrestos en otras ciudades han sido aleatorios, con el objetivo de aumentar cifras.
“Antes había una razón clara para detener a alguien. Ahora se trata de números”, dijo Shuchart, quien trabajó en ICE durante la administración Biden. Aunque ICE y DHS niegan el perfilamiento racial, otros exfuncionarios cuestionan la definición de “operaciones dirigidas”.
Restricciones judiciales y retroceso legal
En julio, un juez federal en Los Ángeles prohibió a ICE realizar patrullajes móviles y detener personas basándose en raza o idioma. Un análisis del Instituto Cato reveló que los arrestos en la zona cayeron un 66% tras la orden. Sin embargo, la Corte Suprema revocó esa restricción con una votación de 6-3.
En Washington, se han reportado operativos similares. Raquel Sánchez y su esposo Jesús Muñoz Colorado fueron detenidos por agentes de ICE en su vehículo, sin que los oficiales conocieran sus nombres. Ambos estaban en proceso de solicitar visas U, pero fueron esposados y llevados a una instalación de ICE. Ella fue liberada; él permanece detenido.
¿Protección legal para los agentes?
Exfuncionarios de ICE y DHS señalan que las hojas de operaciones no solo servían para planificar arrestos, sino también para proteger a los agentes. Reeves explicó que muchos añadían información adicional sobre posibles riesgos, como si el objetivo estaba armado, lo que ayudaba a garantizar la seguridad durante los operativos.
La eliminación de este procedimiento ha generado preocupación sobre la legalidad, la transparencia y la seguridad de los agentes en el terreno, en medio de una política migratoria cada vez más agresiva y menos documentada.
También se destacó que el formulario cumplía una función clave en la protección legal de los agentes.
“En una agencia profesional de cumplimiento de la ley, no se actúa de manera improvisada. Es fundamental revisar cada aspecto del caso y consultar con la Oficina del Asesor Legal Principal (OPLA)”, explicó un exfuncionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). “Aunque algunos agentes de ICE no lo vean así, ese proceso los resguarda y garantiza que sus acciones se mantengan dentro del marco legal”.
Por su parte, Paul Hunker, exjefe del equipo legal de ICE en Dallas, señaló que los formularios completados por los oficiales podían servir como respaldo en caso de enfrentar demandas judiciales. Advirtió que los agentes se exponen a ser acusados de violaciones a derechos civiles si realizan detenciones sin una causa justificada.
