Un nuevo análisis elaborado por el Proyecto de Datos sobre Deportaciones de la Universidad de California en Berkeley señala que las detenciones de inmigrantes sin antecedentes penales se han multiplicado por ocho durante el primer año del segundo mandato del presidente Donald Trump. El estudio, basado en datos proporcionados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), también muestra que los arrestos en la vía pública crecieron más de un 1,000% en el mismo periodo.
El informe indica que las detenciones totales realizadas por ICE se cuadruplicaron, mientras que los traslados a cárceles y prisiones casi se duplicaron. El aumento de arrestos se registró en vecindarios, cortes de inmigración y oficinas locales de ICE durante operativos rutinarios.
Un cambio en el enfoque de las detenciones migratorias
El análisis sostiene que el volumen de arrestos fuera de cárceles y prisiones representa un fenómeno reciente. Según el equipo académico, ICE habría reducido su enfoque en personas con condenas penales y ampliado las detenciones de individuos sin historial criminal.
El estudio se basa en datos obtenidos mediante una solicitud bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA) y abarca detenciones registradas hasta el 10 de marzo.
Debate sobre la interpretación de los datos
David Hausman, codirector del Proyecto de Datos sobre Deportaciones y profesor adjunto de Derecho en UC Berkeley, señaló en un comunicado que, aunque se ha documentado un aumento generalizado de detenciones, un número creciente de personas detenidas podría tener posibilidades de permanecer legalmente en el país. Según Hausman, la detención prolongada puede llevar a que muchos renuncien a continuar sus casos.
Por su parte, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) cuestionó el análisis, afirmando que los datos habían sido “seleccionados” y que el 70% de las detenciones corresponde a personas que han cometido delitos. La agencia también señaló que ingresar al país sin autorización constituye un delito menor federal en la primera infracción. El portavoz indicó que el proyecto no había sido verificado por DHS o ICE.
En respuesta, el Proyecto de Datos sobre Deportaciones afirmó que los registros utilizados provienen directamente de ICE y fueron entregados como parte del proceso FOIA. El grupo aseguró haber documentado cada paso del análisis y publicado los datos originales.
Aumento de deportaciones dentro del territorio estadounidense
El informe también revela que las deportaciones de personas que ya se encontraban dentro de Estados Unidos —en contraste con quienes son detenidos en la frontera— se multiplicaron por cinco durante el periodo analizado. El estudio atribuye este incremento a una mayor capacidad de detención y a una reducción en las liberaciones.
Asimismo, el número de plazas de detención utilizadas para personas arrestadas dentro del país se multiplicó por más de cuatro, impulsado por nuevo financiamiento y por una disminución de detenciones fronterizas.
Un fenómeno de alcance nacional
Graeme Blair, codirector del proyecto y profesor de Ciencias Políticas en UCLA, señaló que el aumento de detenciones no se limitó a ciudades donde se realizaron operativos visibles, como Los Ángeles, Chicago o Minneapolis. Según el análisis, incluso en el punto más alto del incremento en Minneapolis, esas detenciones representaron solo el 15% del total nacional.
El informe continúa el trabajo previo del proyecto, que ya había documentado un aumento significativo en deportaciones derivadas de arrestos en la vía pública durante los primeros meses del actual gobierno
