El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) anunció un cambio significativo en la política migratoria: la reducción de la vigencia de los permisos de trabajo (EAD), que pasarán de cinco años a 18 meses para varias categorías de inmigrantes. La medida, que entró en vigor el 5 de diciembre, ha generado preocupación entre comunidades inmigrantes, abogados y empleadores.
¿Qué cambia con la nueva política?
Hasta ahora, muchos permisos de trabajo podían tener una duración de hasta cinco años, lo que otorgaba estabilidad laboral y seguridad a miles de personas. Con la nueva normativa:
- Solicitantes de asilo y refugio: sus permisos se reducen de cinco años a 18 meses.
- Beneficiarios de TPS y parole humanitario: la vigencia será de un año o hasta la fecha de finalización del estatus.
- Otros procesos humanitarios: como cancelación de remoción, también verán reducida la duración de sus permisos.
Es importante destacar que quienes ya poseen permisos de cinco años no se verán afectados por la medida.
Opinión de expertos legales
El abogado Alex Gálvez explicó que la reducción impactará directamente a quienes están en procesos de asilo, refugio, TPS y cancelación de remoción, además de algunos residentes en trámite. “La medida no solo afecta a los inmigrantes, sino también a los empleadores y a la economía del país, al generar incertidumbre en la fuerza laboral”, señaló.
USCIS justificó la decisión como una forma de realizar controles de antecedentes más frecuentes, con el objetivo de detectar fraudes y riesgos de seguridad.
Impacto en la comunidad y la economía
La reducción de la vigencia de los permisos de trabajo implica:
- Mayor carga administrativa: los inmigrantes deberán renovar sus documentos con mayor frecuencia.
- Costos adicionales: tanto para solicitantes como para el sistema migratorio.
- Incertidumbre laboral: empleadores podrían enfrentar dificultades para contratar y retener personal.
- Efecto social: comunidades inmigrantes verán afectada su estabilidad y planificación a largo plazo.
Contexto político
La medida se enmarca en las políticas de control migratorio impulsadas por la administración Trump, que busca reforzar la supervisión de quienes trabajan bajo estatus humanitario. El cambio también refleja un giro hacia la revisión periódica de la elegibilidad, en lugar de otorgar permisos de larga duración.
La reducción de la vigencia de los permisos de trabajo marca un cambio trascendental en la política migratoria de Estados Unidos. Aunque el gobierno argumenta que la medida fortalece la seguridad y el control, abogados y líderes comunitarios advierten que el impacto será profundo en la vida de miles de inmigrantes y en la economía nacional.
