Brasil y España impulsan firma del acuerdo UE-Mercosur

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El convenio se viene negociando desde hace 20 años y daría paso a gran espacio comercial que movería unos 80.000 millones de euros al año

Brasil y España mediarán para allanar el gran acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercado Común del Sur (Mercosur), el cual lleva negociándose desde hace 20 años y que está pendiente de ratificación, tras los avances que se han producido en el último trienio.

Roberto Fendt, el viceministro brasileño de Economía y Comercio Exterior, está convencido de que «el acuerdo será firmado pronto». Así lo indicó en el Foro Brasil-España organizado por el diario español ABC, en el que participaron también Stefano Sannino, secretario general adjunto del Servicio de Acción Exterior de la UE; Cristina Gallach, secretaria de Estado de Asuntos Exteriores del gobierno de España; y Eduardo Navarro, director de Estrategia y Asuntos Corporativos de la empresa Telefónica.

Fendt y Sannino participaron por vía telemática, mientras que Gallach y Navarro lo hicieron presencialmente en la sede central de ABC, desde donde el foro fue moderado por Carmen de Carlos, columnista y corresponsal del diario en Latinoamérica. 

Fendt destacó que la crisis desatada por la pandemia hace todavía más estratégico y necesario el acuerdo UE-Mercosur, como herramienta de desarrollo económico mutuo. «En este momento todavía se hace más importante favorecer el flujo de bienes y servicios frente a posiciones proteccionistas», indicó el viceministro brasileño. 

Aseguró que su gobierno está «trabajando mucho» para salvar los últimos escollos de la negociación entre Mercosur y la UE, e insistió en que es preciso acelerar la entrada en vigor del acuerdo: «El comercio internacional ha demostrado ser una de las herramientas más efectivas de generación de prosperidad».

La activa implicación de Brasil para allanar el acuerdo desde el lado de Mercosur –es la mayor economía del mercado común latinoamericano– fue secundada también por funcionaria del gobierno español. 

Gallach recordó que España tiene un interés directo en ese gran acuerdo por la fuerte presencia de intereses económicos españoles en Brasil. Destacó que hay más de 300 empresas españolas afincadas allí, con unas inversiones de 48.000 millones de euros.

«El acuerdo UE-Mercosur es fundamental para nosotros», afirmó Gallach, quien remarcó que «hay escollos que debemos superar después de 20 años negociando el acuerdo, los tres últimos vibrantes».

Acelerar el acuerdo final

La secretaria de Estado de Asuntos Exteriores se mostró convencida de que «la UE y todo el espacio iberoamericano» coincidirán en acelerar el acuerdo final en un momento especialmente crucial, ante el reto de superar la crisis desatada por el Covid-19. Afirmó que ese pacto constituiría una herramienta de gran valor para relanzar las economías a ambos lados del Atlántico, con «inversiones, comercio, lazos políticos y económicos».

Gallach aseguró que el gobierno de España ha trabajado activamente junto a la presidencia rotatoria del Consejo de la UE para allanar el acuerdo UE-Mercosur. Indicó que así lo ha hecho durante la presidencia rotatoria alemana que ahora toca a su fin, y avanzó que el gobierno español incidirá en el mismo sentido el próximo año, durante la presidencia que ejercerá Portugal. 

Además, mostró igualmente el apoyo de España a la entrada de Brasil en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE), trámite en el que también está trabajando el gobierno de Jair Bolsonaro y que, según Roberto Fendt, confían en alcanzar más pronto que tarde.

El optimismo de la UE 

Por el lado de la UE, el secretario general adjunto del Servicio de Acción Exterior se mostró prudente ante la culminación del pacto entre la Unión Europea y Mercosur, pero afirmó que «hay margen para ser optimistas».

Sannino reconoció que hay escollos que todavía se deben salvar, en particular en el cumplimiento de criterios medioambientales, de sostenibilidad y de protección de los pueblos indígenas, que los socios europeos marcan como condición y que implican especialmente a Brasil. 

Pero considera que son escollos salvables, más aún ante el «interés muy fuerte» que comparten «tanto la UE como los países de Mercosur». El acuerdo, subrayó Sannino. es una «ventaja económica para los dos lados» y afirmó que la UE valora los «positivos pasos» que viene dando Brasil para salvar las reticencias europeas.

«En los acuerdos comerciales hay intereses ofensivos y defensivos, y tenemos que encontrar un punto de equilibrio entre los dos», declaró Sannino respecto a un acuerdo que daría luz verde a un gran espacio comercial que movería unos 80.000 millones de euros al año.

Brasil: la gran locomotora económica

Brasil es la gran locomotora del mercado iberoamericano, un gigante de 212 millones de habitantes, el quinto país más grande del mundo, la segunda economía de todo el continente americano, solo por detrás de EEUU, el primer socio comercial y el mayor escenario exterior de inversiones de la UE, el tercer exportador mundial de productos agrícolas y la segunda reserva de petróleo más grande de América del Sur.

Telefónica y el acuerdo 

Por su parte, Navarro manifestó que «No se entiende la historia de Telefónica, y en especial los últimos 20 años, sin su presencia en Iberoamérica y, en particular, en Brasil». 

La multinacional española ha invertido en el mercado brasileño más de 30.000 millones de euros en los últimos 20 años y cuenta como clientes con la mitad de los habitantes de ese país.

«No hay ninguna otra compañía de ningún otro sector que haya invertido tanto en Brasil», indicó. Y, desde esa privilegiada experiencia, Navarro urgió a culminar el acuerdo UE-Mercosur. «No tenemos ninguna duda de que cualquier marco que permita que la colaboración sea más intensa entre los dos lados le vendrá muy bien a ambos».

Tras 20 años de negociaciones, animó a las partes a que centren sus esfuerzos «en buscar motivaciones para cerrar los puntos pendientes» del acuerdo, en vez de «buscar excusas para no hacerlo».