El Long Island Rail Road (LIRR), la red de trenes de cercanías más grande del país, podría enfrentar su primera huelga en 32 años. De no alcanzarse un acuerdo en las próximas semanas, los trabajadores sindicalizados podrían declararse en paro, lo que paralizaría por completo el servicio y afectaría a los más de 300,000 pasajeros que dependen diariamente del sistema para viajar entre Long Island y la Ciudad de Nueva York.
La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) ya ha comenzado a preparar un plan de contingencia basado en autobuses, ante la posibilidad de que las negociaciones no lleguen a buen término.
Tensiones en aumento durante la sesión pública de la MTA
La incertidumbre entre los usuarios es palpable. Cuando NBC New York preguntó a un pasajero qué tan preocupado estaba por una posible huelga, respondió: “50/50”, reflejando la sensación generalizada de no saber qué esperar.
Durante la sesión de comentarios públicos de la Junta Directiva de la MTA, líderes sindicales exigieron a los directivos del LIRR retomar las negociaciones. Gilman Lang, representante de la Hermandad de Ingenieros de Locomotoras, afirmó que los trabajadores están listos para resolver el conflicto de inmediato, señalando que “lo único que lo impide es la inacción de la MTA”.
El presidente y director ejecutivo de la MTA, Janno Lieber, rechazó esa afirmación, calificándola de “disparate” y asegurando que la agencia está dispuesta a negociar. Aunque el intercambio verbal dio paso a conversaciones, no se alcanzó ningún acuerdo.
Las demandas salariales y el punto muerto en las negociaciones
Cinco sindicatos que representan a los maquinistas del LIRR han autorizado una huelga a partir del 16 de mayo. Los trabajadores exigen un aumento salarial del 5% en el cuarto año del contrato, mientras que la MTA ofrece un incremento del 3% durante tres años.
La diferencia entre ambas propuestas mantiene estancadas las negociaciones y alimenta la posibilidad de un paro laboral que tendría un impacto significativo en la movilidad regional.
El plan de contingencia: autobuses hacia líneas del metro
En caso de que la huelga se concrete, la MTA implementaría un plan de emergencia que incluye autobuses desde Hempstead, Hicksville y Mineola hacia la línea A del metro, así como autobuses desde Huntington y Ronkonkoma hacia la línea F.
La idea no convence a muchos usuarios. “¿Quién quiere viajar en autobús desde Mineola hasta la ciudad?”, dijo un pasajero a NBC New York. Otro añadió: “Te quedarás atascado en la autopista en cada parada. Tardarás tres horas en llegar a casa”.
Preocupación entre defensores del transporte y llamados a un acuerdo
Organizaciones defensoras de los usuarios consideran que la situación es insostenible y piden un plan de contingencia más robusto, incluyendo opciones de estacionamiento disuasorio en Babylon y mejoras de accesibilidad en la costa sur de Long Island.
Lisa Daglian, del Consejo de Usuarios del Transporte Público de Long Island, señaló que “la buena noticia es que la conversación ha comenzado”, pero advirtió que “la mala noticia es que existe la posibilidad de una huelga”.
La fecha límite del 16 de mayo se acerca rápidamente, y tanto usuarios como defensores esperan que las partes logren un acuerdo que evite una interrupción masiva del servicio.
