El costo de utilizar Citi Bike en Nueva York ha alcanzado niveles que han generado preocupación entre usuarios y legisladores. En algunos casos, un viaje de 30 minutos en una bicicleta eléctrica puede resultar más costoso que una entrada al cine, lo que ha impulsado la presentación de nuevas propuestas legislativas destinadas a contener los aumentos aplicados por el operador del sistema, Lyft.
La membresía anual del programa de bicicletas compartidas ascenderá a 239 dólares, un incremento del 41 por ciento desde 2019. Para los no miembros, un viaje de 30 minutos en una e-bike supera ahora los 17 dólares, lo que representa un aumento de aproximadamente 240 por ciento desde la introducción de las bicicletas eléctricas.
Este último ajuste tarifario marca el quinto año consecutivo de incrementos, con un aumento del 9 por ciento respecto al año anterior.
Argumentos del operador: costos operativos y presiones externas
En un comunicado, Citi Bike señaló que los aumentos reflejan “el incremento de los gastos operativos, incluido el impacto de tarifas más altas”. La empresa afirmó que absorbió parte de los costos durante el último año para mantener la calidad del servicio, pero que no puede sostener esa estrategia a largo plazo.
Entre los factores mencionados se encuentran el aumento de los costos de seguros, vehículos de servicio y personal.
Al mismo tiempo, el modelo de cobro por minuto —27 centavos para miembros y 41 centavos para no miembros en bicicletas eléctricas— ha generado nuevos comportamientos entre los usuarios, quienes buscan reducir el tiempo de viaje para limitar el costo final.
Cambios en el comportamiento de los usuarios
Algunos ciclistas han expresado que las tarifas actuales los llevan a modificar su forma de desplazarse. Un usuario entrevistado cerca de Prospect Park comentó que intenta “bloquear y desbloquear muy rápido” para evitar cargos adicionales.
En plataformas digitales, otros usuarios han señalado que el modelo tarifario incentiva una conducción más agresiva. Un comentario en línea afirmaba que los aumentos “animan a cortar tráfico para reducir el tiempo y el costo del viaje”.
Un estudio realizado en 2025 por investigadores del Hunter College encontró que los usuarios de e-bikes de Citi Bike eran un 14 por ciento menos propensos a ceder el paso a peatones en intersecciones congestionadas, en comparación con otros ciclistas de bicicletas eléctricas, incluidos trabajadores de reparto.
Propuesta legislativa para regular tarifas
El concejal de Brooklyn Lincoln Restler presentó el proyecto de ley Int. No. 1039, orientado a abordar los incrementos tarifarios. Restler señaló que Nueva York tiene “el programa de bicicletas compartidas más caro del país” y que es necesario controlar los aumentos.
La propuesta requeriría que las nuevas reglas de precios se incorporen al contrato de la ciudad con Lyft en su próxima renovación o modificación. Restler indicó que su intención es avanzar rápidamente con la legislación para garantizar que el sistema siga siendo accesible.
Nuevos aumentos y planes de expansión del sistema
Además de los incrementos ya anunciados, se prevén aumentos adicionales en los cargos por minuto para viajes más largos y en los límites máximos para trayectos que involucren Manhattan.
Citi Bike afirmó que los ajustes tarifarios permitirán financiar mejoras y expansión del sistema, incluyendo la instalación de 250 nuevas estaciones en el Bronx, Queens y Brooklyn. El gerente general, Patrick Knoth, destacó que la expansión busca llegar a vecindarios históricamente desatendidos y mantener el sistema sin subsidios públicos.
Alternativas operativas y debate sobre subsidios públicos
Restler señaló que existen cambios operativos que podrían reducir costos, como modificar la forma en que se cargan las bicicletas eléctricas. Actualmente, personal de Lyft recorre la ciudad en vehículos para reemplazar baterías agotadas. El concejal sugirió que conectar los muelles de carga a la red eléctrica permitiría que las bicicletas se carguen automáticamente, lo que podría generar ahorros significativos.
También planteó la posibilidad de subsidios públicos, señalando que muchos sistemas de bicicletas compartidas en otras ciudades reciben financiamiento gubernamental. Afirmó que Citi Bike es “una parte integral del ecosistema de transporte de Nueva York” y que garantizar su accesibilidad es una inversión razonable.
Debate sobre competencia y el futuro del sistema
Algunos residentes han cuestionado si la regulación es la vía adecuada. Un vecino de Brooklyn señaló que la falta de competencia contribuye a los altos precios y mencionó a operadores como Lime y Dott como posibles alternativas que podrían reducir costos mediante competencia directa.
Restler reconoció que la accesibilidad no solo afecta al sistema de bicicletas compartidas, sino al conjunto del transporte público. Subrayó la necesidad de invertir en subways y autobuses, y de mejorar la accesibilidad para personas con discapacidades.
Próximos pasos en el proceso legislativo
El impacto de la legislación dependerá de futuras negociaciones entre la ciudad y Lyft. Sin embargo, Restler afirmó que su objetivo es avanzar con rapidez para garantizar que Citi Bike vuelva a ser una opción asequible para los ciclistas de Nueva York.
