Con la reapertura del gobierno federal, los estados se apresuran a distribuir los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) a millones de familias de bajos ingresos en todo el país. Aunque los fondos ya están autorizados, el proceso de carga en las tarjetas electrónicas podría tardar varios días, generando incertidumbre en los hogares que dependen de esta ayuda para cubrir sus necesidades básicas de alimentación.
Un programa vital para millones
El SNAP atiende a 42 millones de personas, aproximadamente 1 de cada 8 estadounidenses, quienes reciben un promedio de $190 mensuales por persona. Estos recursos, aunque insuficientes para cubrir el costo total de los alimentos, representan un apoyo esencial para familias vulnerables.
Durante el cierre de 43 días, dos tercios de los estados emitieron solo pagos parciales o no emitieron nada, lo que provocó interrupciones en la asistencia alimentaria y obligó a muchas familias a recurrir a bancos de alimentos o apoyos comunitarios.
Estados en acción
- Virginia Occidental: el gobernador Patrick Morrisey anunció que los beneficios completos de noviembre estarán disponibles el viernes.
- Illinois: tras emitir pagos parciales, el Departamento de Servicios Humanos informó que los beneficios restantes se distribuirán progresivamente hasta el 20 de noviembre.
- Colorado: funcionarios confirmaron que los pagos completos comenzaron a cargarse en las tarjetas electrónicas desde el jueves.
- Missouri: el Departamento de Servicios Sociales espera instrucciones del Departamento de Agricultura para completar la entrega de beneficios.
Familias bajo presión
El retraso en los pagos ha generado estrés en hogares como el de Lee Harris, residente de North Little Rock, Arkansas. Con su cónyuge desempleado y tres hijas pequeñas, Harris relató que han sobrevivido gracias a la ayuda de su templo y donaciones de vecinos. “No saber un final definitivo… no sé cuánto necesito estirar lo que tengo en nuestra despensa”,expresó.
Fallos judiciales y políticas cambiantes
La distribución irregular de SNAP se originó en una serie de decisiones judiciales y políticas del gobierno federal:
- Inicialmente, el Departamento de Agricultura informó que no financiaría el programa en noviembre.
- Tras demandas estatales, jueces ordenaron recurrir a reservas para cubrir hasta el 65% de los beneficios.
- Posteriormente, un juez ordenó el pago completo, lo que llevó a algunos estados a cargar rápidamente los saldos antes de que la Corte Suprema suspendiera la orden.
- En medio de la incertidumbre, varios estados recurrieron a fondos propios para apoyar a beneficiarios o reforzar bancos de alimentos.
Financiamiento asegurado para un año
La legislación que permitió la reapertura del gobierno garantiza la financiación completa del SNAP no solo para noviembre, sino para todo el año fiscal federal, hasta septiembre de 2026. Con ello, el Departamento de Justicia retiró su solicitud para mantener bloqueada la orden judicial que exigía el pago total de beneficios.
Conclusión
La crisis del SNAP durante el cierre del gobierno ha puesto de relieve la fragilidad de los programas de asistencia cuando dependen exclusivamente de decisiones políticas. Aunque el financiamiento está asegurado para el próximo año, los retrasos ya han afectado la confianza de familias y operadores, que deberán reconstruir la estabilidad de un servicio esencial para millones de estadounidenses.
