La Corte Suprema de Estados Unidos anunció que aceptará revisar la legalidad del plan impulsado por el presidente Donald Trump para revocar la ciudadanía automática por nacimiento. La medida, considerada una de las más polémicas de su segundo mandato, busca limitar el acceso a la nacionalidad a casi todas las personas nacidas en territorio estadounidense.
La decisión del tribunal de tomar el caso marca un momento de gran relevancia en la historia constitucional del país, ya que podría redefinir el alcance de la 14ª Enmienda, que desde hace más de un siglo garantiza la ciudadanía a quienes nacen bajo la jurisdicción estadounidense.
El origen del litigio
El caso surge en New Hampshire, donde se cuestiona la aplicación de la ciudadanía por nacimiento en circunstancias específicas. La sentencia definitiva está prevista para finales de junio de 2026, y se espera que establezca un precedente concluyente sobre si la propuesta presidencial puede avanzar o debe ser bloqueada por considerarse inconstitucional.
Un enfrentamiento institucional
El proceso plantea un choque directo entre el poder ejecutivo y el judicial. Trump ha hecho del uso expansivo de sus facultades presidenciales una característica central de su gestión, mientras que la Corte Suprema, con una mayoría conservadora de 6 a 3, ha evitado hasta ahora confrontaciones abiertas con la Casa Blanca.
La revisión de este caso podría convertirse en el primer gran enfrentamiento entre ambos poderes en torno a los límites de la autoridad presidencial y la interpretación de derechos fundamentales.
La 14ª Enmienda en debate
La 14ª Enmienda de la Constitución, ratificada en 1868 tras la Guerra Civil, establece de manera explícita:
“Todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de los Estados Unidos.”
Históricamente, esta disposición ha sido interpretada como un reconocimiento automático de ciudadanía para cualquier persona nacida en suelo estadounidense, independientemente del estatus migratorio de sus padres. La propuesta de Trump busca reinterpretar esta cláusula, restringiendo su alcance y modificando un principio considerado hasta ahora incuestionable.
Implicaciones futuras
La decisión de la Corte Suprema no solo afectará a millones de personas que podrían ver cuestionada su ciudadanía, sino que también tendrá un impacto profundo en la política migratoria, en la relación entre los poderes del Estado y en la percepción internacional de Estados Unidos como país de acogida.
De confirmarse la validez del plan presidencial, se abriría un nuevo capítulo en la historia constitucional del país, con consecuencias sociales y legales de gran magnitud. En caso contrario, se reafirmaría la vigencia de la 14ª Enmienda como pilar de los derechos ciudadanos.
