Más de un millón de trabajadores en la ciudad de Nueva York podrían ver su salario mínimo aumentar hasta 30 dólares por hora bajo una nueva propuesta legislativa que será presentada ante el Concejo Municipal. La medida, impulsada por la concejal Sandra Nurse, establecería uno de los salarios mínimos más altos del país y se implementaría de manera gradual hasta el año 2030 para los grandes empleadores.
La propuesta llega en un contexto de aumento sostenido del costo de vida en la ciudad, donde el salario mínimo actual es de 17 dólares por hora.
Un plan escalonado con plazos diferenciados
La concejal Nurse, representante de Brooklyn, anunció que lanzará la iniciativa con una concentración en las escalinatas del Ayuntamiento. El proyecto contempla un cronograma distinto según el tamaño de la empresa.
Para compañías con más de 500 empleados, el salario mínimo aumentaría a 20 dólares por hora en 2027 y alcanzaría los 30 dólares en 2030.
Para negocios con menos de 500 empleados, el incremento sería a 21.50 dólares por hora en 2028 y llegaría a 30 dólares en 2032. A partir de entonces, los aumentos se ajustarían automáticamente según el costo de vida.
Un intento por responder al alto costo de vida
Nurse señaló que el salario mínimo actual deja a muchos trabajadores en una situación económica precaria, incapaces de cubrir gastos básicos como vivienda, alimentación y transporte.
“Para la mayoría de las personas, esto representa una crisis semanal”, afirmó la concejal.
Un informe de 2023 del entonces contralor municipal Brad Lander estimó que más de un millón de trabajadores —más de una cuarta parte de la fuerza laboral local— perciben el salario mínimo vigente, lo que subraya el alcance potencial de la medida.
Comparaciones con otras ciudades
Ninguna ciudad estadounidense exige actualmente un salario mínimo de 30 dólares por hora. Sin embargo, varias jurisdicciones han adoptado aumentos significativos en los últimos años.
En Flagstaff, el salario mínimo es de 18.35 dólares por hora; en Denver, 19.29; y en Seattle, 21.30. En Los Ángeles, los trabajadores del sector hotelero alcanzarán los 30 dólares por hora en 2028, mientras que ciertos trabajadores del turismo en San Diego llegarán a 25 dólares por hora en 2030.
A nivel federal, el salario mínimo permanece en 7.25 dólares desde 2009.
“Estamos muy rezagados”, dijo Nurse. “Y el costo de vida en esas ciudades es considerablemente más bajo que el que enfrentan los trabajadores de Nueva York.”
Un compromiso alineado con las promesas
La propuesta refleja una de las promesas centrales de campaña del alcalde Zohran Mamdani, quien abogó por un salario mínimo de 30 dólares durante su candidatura. En ese momento, el alcalde señaló que su objetivo era garantizar que “los neoyorquinos tengan una alta calidad de vida, seguridad pública de primer nivel, la capacidad de pagar la renta y costear el cuidado infantil”.
Debate económico y preocupaciones
Líderes empresariales han expresado inquietudes sobre el impacto que un aumento tan significativo podría tener en pequeños negocios, especialmente en un contexto de incertidumbre económica marcada por conflictos internacionales, alzas en los precios de la energía y tensiones comerciales derivadas de aranceles federales.
Sin embargo, investigaciones previas sugieren que los aumentos del salario mínimo no necesariamente provocan pérdidas de empleo. Un estudio de 2019 del Banco de la Reserva Federal de Nueva York concluyó que los incrementos anteriores en el estado “parecen haber tenido un efecto positivo en los salarios promedio sin un impacto discernible en el empleo”.
Un debate que marcará la agenda económica
La propuesta de Nurse abre un nuevo capítulo en la discusión sobre el salario mínimo en Nueva York, una ciudad donde el costo de vida continúa aumentando y donde el debate sobre la justicia salarial ocupa un lugar central en la agenda pública. El proceso legislativo determinará si la ciudad avanza hacia un salario mínimo de 30 dólares, una medida que podría redefinir el panorama laboral para millones de residentes.
