Un nuevo proyecto de ley avanza en la Legislatura estatal de Nueva York con el objetivo de establecer protecciones oficiales para los conocidos “bodega cats”, los gatos que viven en tiendas de esquina y que se han convertido en parte del paisaje urbano de la ciudad. La propuesta, impulsada por la asambleísta Linda Rosenthal, representante del Upper West Side, busca crear normas de salud y seguridad que garanticen un trato humano para estos felinos que, además de acompañar a los clientes, cumplen funciones de control de plagas.
Origen del proyecto
La iniciativa fue presentada en mayo de 2025 y el 7 de enero de este año pasó al comité de agricultura de la Asamblea. Si se convierte en ley, instruiría al Departamento de Agricultura y Mercados del estado a establecer estándares oficiales de cuidado para los gatos que residen en establecimientos minoristas. Rosenthal destacó que los animales que viven en bodegas merecen las mismas protecciones que los que viven en hogares particulares.
Enfoque en salud y bienestar
El texto del proyecto se centra en garantizar condiciones sanitarias adecuadas y un trato digno para los gatos, cuya presencia en bodegas es habitual y apreciada por su rol en el control de roedores. La propuesta autorizaría formalmente a los dueños de tiendas a mantener gatos en sus locales, siempre que cumplan con las normas de salud y con los estándares de cuidado responsable que establecería el estado.
Creación de una “zona para gatos”
Entre las disposiciones más destacadas se encuentra la creación de una “cat zone”, un espacio separado de las áreas de preparación y almacenamiento de alimentos donde los gatos puedan descansar y refugiarse. El proyecto también contempla requisitos de atención veterinaria regular, vacunación y esterilización obligatoria. Los costos de cuidado recaerían en los propietarios de las tiendas, tal como ocurriría si el animal viviera en un hogar.
Impulso desde ciudad y estado
El proyecto estatal avanza de manera paralela a una legislación municipal presentada el año pasado por el entonces concejal Keith Powers, enfocada en la protección y aplicación de normas a nivel local. Dado que la ley municipal no puede contradecir regulaciones estatales, defensores de los bodega cats consideran necesario que ambas iniciativas prosperen para crear un marco integral.
Apoyo comunitario
Dan Rimada, fundador del grupo Bodega Cats of New York, señaló que las dos propuestas se complementan: una establece estándares y la otra protege a los dueños de posibles sanciones. Rimada destacó que existe un fuerte respaldo público, evidenciado en una petición que reunió más de 13,000 firmas a favor de proteger a los gatos de las bodegas. Para muchos neoyorquinos, estos animales son parte esencial de la vida comunitaria y representan un vínculo afectivo con los comercios locales.
Próximos pasos
amNewYork solicitó comentarios al Departamento de Agricultura y Mercados del estado y está a la espera de una respuesta. Mientras tanto, el debate continúa creciendo en torno a una figura tan cotidiana como querida en la ciudad: los gatos que vigilan, acompañan y dan carácter a las bodegas de Nueva York.
