Para cerrar este ciclo de eventos que nos llenan de nostalgia, quiero dejarles una joya que no necesita una elaborada introducción para que despierte su curiosidad y tomen la decisión de ir.
Amigos, se trata de una preciosa adaptación a musical de un clásico de Disney que es imposible no amar y recordar con cariño, sobre todo porque para muchos simplemente representa una pequeña pero significativa parte de una infancia muy feliz.
Aladdin, una obra que debutó en 2011 y desde 2014 se ha presentado en el New Amsterdam Theatre de Broadway, ya comenzó sus presentaciones de este año en ese mismo escenario y ustedes no pueden perdérsela.
Recién comenzaron hace dos días una serie de shows que hasta el momento abarcan los siguientes meses hasta agosto.
No hay excusas para no asistir siquiera a una función; les estoy avisando con la anticipación suficiente para que organicen sus agendas y ahorren el dinero que requieran.
Al igual que los eventos que les he recomendado estos últimos días, véanla como una oportunidad para revivir sentimientos muy bonitos, conectar con su niño interior y emocionarse viendo desde una perspectiva distinta esta historia de amor, aventura y magia que quedó para siempre grabada en nuestra memoria.
Disfrútenla tanto como puedan, háganse la idea de que es la primera vez que les cuentan esta historia y tal vez se den cuenta de detalles que nunca antes notaron y que puede incluso hacerlos ver la vida de una forma distinta.
