Aunque la temporada navideña ya quedó atrás, el invierno sigue plenamente instalado en Nueva York, y Bryant Park vuelve a abrazarlo con una de sus actividades más populares: el curling sin hielo, que regresará en febrero con un formato completamente renovado. Esta vez, la experiencia será totalmente gratuita y sin necesidad de reservas.
Una actividad renovada
Tras varias temporadas funcionando como el Curling Café, un espacio acogedor que requería reserva previa y consumos mínimos, Bryant Park ha decidido volver a las raíces del juego. La actividad se ofrecerá ahora por orden de llegada, sin requisitos adicionales y enfocada únicamente en disfrutar del deporte de manera casual y espontánea.
Del 6 al 26 de febrero de 2026, los carriles de curling sin hielo se instalarán al este de la pista de patinaje como parte del Bank of America Winter Village. Estarán disponibles todos los días de 11 a.m. a 7 p.m., abiertos a cualquier persona que quiera intentar deslizar las piedras hacia el objetivo, sin necesidad de habilidades avanzadas ni experiencia previa.
Tradición invernal vuelve
El curling se convirtió en una actividad emblemática del invierno en Bryant Park desde 2020, cuando el Curling Café debutó como una propuesta íntima y de estilo lounge. Aunque ese formato atrajo a muchos grupos, la obligatoriedad de reservar limitaba la espontaneidad. La nueva versión recupera el carácter rápido, accesible y relajado del juego, permitiendo que más visitantes lo disfruten sin planificación previa.
Bryant Park punto de encuentro
El regreso del curling coincide con una programación más amplia que convertirá a Bryant Park en un espacio temático durante febrero. Dentro de The Lodge habrá transmisiones en vivo, actividades especiales y experiencias interactivas inspiradas en la energía olímpica, sin necesidad de viajar a Milán ni adquirir boletos.
Una actividad divertida
Entre todas las propuestas invernales del parque, el curling destaca por su carácter participativo. Es una oportunidad para descubrir lo engañosa y sorprendentemente difícil que puede ser esta disciplina, incluso en su versión sin hielo.
Ya sea para una salida con amigos, una pausa activa durante el almuerzo o una cita invernal sencilla, los carriles ofrecen una combinación poco común en Nueva York: una actividad divertida, social y completamente gratuita.
